Un sueño húmedo

Un sueño húmedo

La línea que existe entre la fantasía y la realidad, en ocasiones, resulta más fina de lo que uno puede pensar.
¿Y los sueños?
Los sueños eróticos pueden alegrarte la mañana, quedarse en una buena anécdota o la fase previa para recrear una fantasía sexual.
Otros sueños calientes pueden ser desconcertantes e incluso preocupantes. Esa mezcla de sensaciones es única.

Entro en la cama y me dejo llevar por mis deseos o fantasías…. ZZZzzzzz….

Sueño que estamos juntos en el sofá. Me mira y pone esa media sonrisa mordiéndose el labio inferior que me hace perder el control. Es superior a mí y lo sabe.
Me rodea con sus brazos, sus manos se mueven por mi pierna. Sus dedos no paran de acariciar mis muslos, subiendo hacia arriba. Juega conmigo, apenas me roza, pero es como si me pasaran un hierro caliente por la piel. Me encanta y quiero más.

Al mirarle baja la cara, me besa, noto su lengua en mi boca, explora mi lengua, me muerde el labio. ¡Dios, que bueno!
Su mano no duda nada, no espera invitación y pasa sus dedos por el filo del tanga. Le respondo a ese beso tan caliente sujetándole la cabeza mientras mis pezones empiezan a coger dureza y mi tanga se humedece. Cada vez abro mis piernas más para que pueda tocarme. Una sugerencia silenciosa para que no pare, quiero más de ese fuego que me está bullendo por dentro. Sus dedos pasan por debajo del tanga, acarician mi pelvis, bajan hasta los labios de mi vagina, ahora sus dedos se mueven para separarlos. Con ellos toca la humedad que desprendo, me vuelve a morder la oreja, yo mordisqueo su cuello. Le beso, paso mi lengua por sus labios, un suspiro se me escapa al notar sus dedos tocando el clítoris, moviéndolos en círculo. Me enciendo por dentro.

Le arrebato su camiseta besándole el pecho, muerdo sus pezones, gime, le gusta. Desliza el tirante de mi vestido y del sujetador dejándome el pecho al aire. Baja su cabeza aprisionando con los labios el pezón que se pone durísimo. Ninguno de los dos hemos dicho ni una palabra, solo seguimos recorriendo el cuerpo del otro. Desabrocho su pantalón, ya le m*****a, la tiene dura como una piedra. Me muero de ganas de sentirla, recorro con mi lengua solo la punta de su pene. Suspira, está muy excitado y eso me excita mucho más.
La introduzco en mi boca sin pensar, me llena la boca, me sujeta la cabeza para que no la suelte. Y ese momento me enloquece toda dentro y el agarrándome con deseo. Sigo chupando mientras sus dedos se enredan dentro de mí.

Disfrutamos de lo que nos pide el cuerpo. Me retira de su pene, me levanta y se sienta en la silla. Me sube el vestido, me pone encima de él con fuerza, pasión y entra hasta el fondo. Me encaja sujetándome las nalgas, me da un azote.
La mamada le ha puesto a cien. Comienzo a moverme, me aprieta los pechos pellizcándome los pezones, los chupa como si no hubiera mañana, le beso con frenesí y oye mis gemidos que son música para sus oídos. Estoy casi a punto de correrme. La tiene muy dura y caliente, entera dentro de mí. Cada vez vamos más rápido, subo y bajo. Y me corro, pero no termina.

Me da la vuelta bruscamente y me penetra desde atrás, sujeta mis caderas para moverse más rápido. Ahora sí que no puedo parar ni quiero que pare, le siento dentro, duro, está a punto de irse y yo también de nuevo. Me aprieta más, me da un azote, cuando noto los espasmos de su pene al irse le oigo respirar. Al fin tengo otro orgasmo. Hemos terminado, en el sofá tumbados, no decimos nada, esperamos hasta que la respiración es normal. Nos miramos con cariño y mi risa pillina te hace soltar una carcajada, acabamos fundiendonos en un abrazo.

Me despierto sofocada, respirando muy fuerte, estoy sudando y tengo el tanga mojado. Lo recuerdo todo perfectamente, como si aun sintiera sus manos por mi cuerpo. Me levanto a darme una ducha y a por ese café que me despierte del todo.

Quiero pensar que todo es un sueño, que no pasa nada, pero me preocupa. ¿Será malo disfrutarlo aunque sea soñando? No es la primera vez y creo que no será la única que vuelva a soñar. ¿Será porque me gustaría que pasara de nuevo o me conformo solo con imaginarlo en sueños? Puede que en la realidad no sea tan perfecto, aunque el roce de sus manos me ponga los vellos de punta. Gracias por estos sueños.
¿Quién no ha soñado? ¡Soñemos!

ღ Sin fantasías que aburrida sería la vida ღ

✿ Morena83 ✿

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