Toño…

Desde mi recamara podía escuchar el ruido de la gente que entraba y salía de la casa.
Entre risas y carcajadas, mi mujer y sus amigas preparaban la fiesta de Bienvenida y de Cumpleaños de Toño, mi Hijastro.

Algo dentro de mi estaba exageradamente feliz de saber que Toño regresaba del Ejercito y pasaría unos días en nuestra nueva casa.
Su Madre y yo nos habíamos casado cuando Toño tenia solo 6 años y ella había quedado viuda.
Desde que la conocí, me enamoré de ella y cuando me dijo que tenia un hijo y me lo presentó, inmediatamente lo acepté como si fuera mío también .

Y como tal lo eduqué.

Cuando nació nuestra única hija, mi mujer y yo nunca hicimos ninguna diferencia entre ellos dos. Toño era el rey de la casa y nuestra hija la reina.

Ambos crecieron como niños felices y educados, nada les falto.

Antes de que Toño decidiera enlistarse en el ejercito, pasábamos mucho tiempo juntos.

Teníamos una relación de Padre e Hijo muy cercana.

Cuando se fue al Ejercito, le toco desempeñarse en una base militar al otro lado del país.
Mi mujer, mi hija y yo nos sentimos muy tristes con su ausencia, pero a la misma vez estábamos felices de apoyarlo en su decisión.

Pero no voy a mentir, a mi me dolió un chingo su partida, y aunque trate de ser fuerte y ser la fortaleza para mi mujer y mi hija, a solas, no podía evitar extrañarlo.

Con el paso del tiempo, ellas aprendieron a vivir con la ausencia de Toño, y aunque para mi fue mas difícil, entendí que era lo mejor para su futuro.

Por correo Toño nos mantenía informados de su logros y sus ascensos como militar.

No había duda de que estaba logrando todas su metas.

Siempre fue muy inteligente y estudioso.

Y con el paso del tiempo y a través de las fotos que nos enviaba, fui testigo de como se fue transformando en todo un hombre.

Guapo, masculino, musculoso y valiente.

Y hoy, después de muchísimo tiempo, mi Toño estaba de regreso y justamente para su cumpleaños.

Yo estaba desmedidamente emocionado.

Me levante de la cama y me acerque a la ventana, abajo en el jardín, los preparativos de la fiesta continuaban.

Medio adormilado me estire rico y me encamine al cuarto de baño.

Un espejo enorme cubría parte de la pared y por alguna razón que no podría explicar, me detuve frente al espejo a observarme.

Traía puesto solo mi calzoncillo de dormir blanco, me quede viendo a mi mismo y para mi edad, 44 años, me encontré en buena condición física, producto del duro trabajo en la construcción y de visitas seguidas al gimnasio.

No solo para verme bien, pero para mantener una buena salud.

Después de los 40, hay que saber llevar una vida saludable o todo se te pega Cabrón.

Me gusto lo que vi en el espejo y no se por que, pero de verdad esperaba que tambien le gustara a Toño.

Quería que me viera bien conservado, cuidado y se sintiera orgulloso de mi.

Sin darme cuenta me empece a pasar la mano por mi cuerpo, acariciando mi pecho velludo y plano, apreté mis tetillas y cerré los ojos, mi verga estaba parada y bien dura.

Con una mano me baje el calzoncillo y encuerado frente al espejo me la empece a jalar.

Mi verga estaba tiesa, dura y cómo necesitaba una boca suave y tibia que me la chupara, una boca deliciosa como la de Toño.

Asustado abrí los ojos, pero era mas fuerte la calentura que el susto y me verga estaba ya en un punto de no regreso, tenia que sacarme toda la leche o me iba a llevar la chingada.

Volví a cerrar los ojos y una nueva visión de mi Hijastro se dibujo en mi mente.

Toño en sus entrenamientos en el ejercito, sudado y cansado, pero valiente y decidido.

Trabajando su cuerpo y agrandando sus músculos.

Y esos ojos, sus ojos con esa mirada que me decía, no tenga miedo Papi, todo va estar bien, nadie nos mira.

Estamos solos Usted y yo, y dándose la vuelta se desnudo frente a mi.

Revelando aquel cuerpo bien trabajado, joven y fuerte.

–“Oh Toño, no deberíamos estar haciendo esto, pero no puedo dejar de mirarte, sigue así, despójate de toda tu ropa, dejame admirar tu cuerpo, que hermoso estás cabrón.”

Y dándose una vuelta me dijo:

–“¿Así Papi? ¿Le gusta mi trasero, mis nalgas?”

Y dándose otra vez la vuelta se sentó sobre la banca y se tiro abierto de piernas mostrándome su rico y bien formado culo.

–“¿Y mi culo, le gusta? ¿Me lo quiere chupar, saborear? Es todo suyo”

Y con su manos grandes y fuertes se daba nalgadas y se abría su agujero.
–“No sabes cuanto tiempo soñé con este momento, cabrón.”

Y aunque sabía que estaba mal, me valió madre todo y me deje caer al suelo para contemplar mas de cerca aquel culo hermoso que mi

Hijastro me ofrecía sin ningún miedo y dejándose llevar por el deseo de macho.

–“Chúpemelo.”

Quiero sentir su lengua en mi culo, su barba que me haga gritar de placer.

“No me haga esperar mas”

Me dijo con la mirada llena de deseo mientras me ofrecía su culo.

Fresco y fogoso.

Me estaba llevando la chingada.

Y no lo hice esperar mas, como perro hambriento obedecí su petición y con mi lengua empecé a probar aquel regalo que me hacia mi Hijastro.

Lo escuche gemir de deseo con cada lengüetazo de mi lengua en su agujero y eso me la ponía mas y mas dura.

–“Que rico culo tienes cabrón, lo podría chupar todo el día y toda la noche” Y no era una exageración, su sabor, su textura, su calentura me estaban volviendo loco.

–“Lubríquelo con su boca, con su lengua que quiero sentir su verga adentro de mi.”

Me dijo con los ojos convertidos en llamas de lujuria y deseo carnal.

Eso era lo que necesitaba para llegar al borde de la locura y convertirme en un a****l de mis bajas pasiones.

Ya no me importó nada y aumente la presión de mi lengua y boca en su culo, haciendo que mi Hijastro gritara de placer mientras se estiraba las tetillas, se chupaba los dedos de las manos y se remojaba su verga dura, tiesa y perfecta.

–“Ya no aguanto mas, mi verga necesita tu culo cabrón, solo adentro de el podre apagar este fuego y encontrar paz”

Y con una fuerza desconocida para mi, me apure a chuparle mas intensamente el culo y llegó ese momento en que uno como macho activo sabe que tiene de meter la verga.

Y en perfecta armonía, mi Hijastro se acomodo aun mejor para recibir mi verga que estaba lista para perforar aquel suculento agujero.

–” Tome lo que es suyo” Me dijo y acerque la punta de mi verga a su culo que se fue abriendo con cada empujón mío.

Y centímetro a centímetro mi verga fue reclamando el culo apretado y caliente de mi Hijastro, incline mi cabeza y el acerco la suya.

Nos fundimos en un beso fuerte y apasionado, de lenguas reclamando espacio y pidiendo mas.

Pidiendo todo.

Y Todo me dio mi Hijastro Toño.

Mi verga hasta el fondo de su culo y sentí que por fin encontraba lo que tanto había estado buscando.

Y lo escuche gritar y pedir más y más.

Cuerpos mojados y ardientes.

Calientes.

–“Mi culo esta hecho para su verga, solo para su verga, démela toda, la quiero toda dentro de miiii.”

Y toda se la di.

Mientras volví a reclamar su boca con cada embestida de mi verga en su culo.

–“Nunca había sentido esto, Toño, que rico abres y aprietas el culo, tu culo es el cielo cabrón”.

Y como si le hubiera lanzado mas gas al fuego, mi Hijastro mas apretaba, intensificando el placer de mi verga en su culo.

–“Duro, mas duro, no pare nunca, rómpamelo todo, quiero sentir como marca su territorio con su leche, como se adueña de mi ”

Y no tuvo que pedirlo otra vez, con mas fuerza arremetí contra su culo y mi verga se adueño de lo que era suyo.

Gritó mi nombre al mismo tiempo que su verga soltó un chorro gigantesco de leche que mojo su pecho y el mío.

–“Toñooooooo.”

Grite su nombre al mismo tiempo que mi verga también expulsó el chorro de leche mas grande que yo haya tirado en toda mi vida.

Había marcado lo que era mío, a mi Hijastro Toño.

Abrí los ojos y toda mi leche estaba escurriendo en el espejo.

Me debía sentir mal por tener esos pensamientos con mi Hijastro, pero no fue así, me sentí liberado.

Nadie tenia porque saberlo.

Era mi secreto.

Limpie el espejo y me metí a bañar, sintiendo el agua tibia recorrer mi cuerpo.

En unas horas, Toño estaría de regreso en casa y mi corazón no pudo evitar acelerarse.

Mi Toño…

–“Que Guapo como siempre Mi Marido Chulo” Me dijo mi esposa cuando se acerco a saludarme.
Yo le correspondí con un beso en la boca.
“Te amo”, me dijo ella y siguió dando instrucciones a la gente que le estaba ayudando.
Mi hija me trajo un vaso de agua pero, yo de lo que tenía ganas era de una cerveza bien fría para calmar este nerviosismo que se estaba apoderando de mi ante la llegada inminente y cada vez mas cerca de mi Toño.
Pero la cerveza iba a tener que esperar para mas tarde.
Cuando estaba casi todo terminado.
Mi mujer salió de la casa con su bolso de mano y las llaves del carro.
–“Es hora de ir al aeropuerto por Toño” Me dijo y mi corazón se aceleró.
El momento esperado, el reencuentro con mi Hijastro estaba a punto de ocurrir.
Agarre las llaves del coche y la acompañe al aeropuerto.
No estaba muy lejos de la casa y no tardamos mucho en llegar.
Después de estacionar el coche, nos dirigimos a la sala de espera de la aerolínea en la que viajaban todos los miembros del ejercito que regresaban a casa.
No paso mucho tiempo cuando por la puerta empezaron a pasar los soldados enfundados en sus uniformes oficiales.
No pude seguir sentado, me tuve que parar de la silla, en cualquier momento mi Toño iba a salir por aquella puerta, yo estaba nervioso y emocionado, no voy a mentir, mi corazón me palpitaba cañón.
Mi mujer se levantó de su silla, creo que ella podía ver y percibir mis nervios porque me empezó a pasar una mano por mi espalda cariñosamente, era su forma de decirme que todo estaba bien y que ella también estaba emocionada por volver a ver a su hijo.
Solo que ella no sabia que nuestras emociones eran por razones diferentes, muy diferentes.
Yo debía sentirme mal, pero mi mente y mi cuerpo solo podían pensar en mi hijastro Toño.
Y fue en ese momento en que lo vi salir por la puerta y mi corazón dio un vuelco intenso.
Ahí estaba Toño, con su uniforme de soldado pero ese uniforme no hubiera sido tan imponente si no tuviera esa altura y ese cuerpo musculoso, marcado y símbolo de lo que es un macho de machos.
Un orgullo inmenso me recorrió el cuerpo.
Toño nos buscó entre toda la gente que esperaba en la sala y al vernos a su madre y a mi, su cara se iluminó con una gran sonrisa
Mi Hijastro era todo un ejemplar masculino de pies a cabeza, de frente y por detrás.
Mi mujer se le fue encima para darle un abrazo de bienvenida a su hijo mayor, a su adorado Toño.
Él la recibió en sus brazos con todo el amor de un hijo por su madre.
Yo no podía dejar de verlo, de admirarlo.
No debía estar haciéndolo, pero no podía parar.
–“¿Y Usted, Apa? ¿No me va a dar un abrazo?” Me dijo El acercándose a mi después de soltar a su madre.
No le conteste, solo abrí los brazos y Toño se dejo venir sobre mi.
Lo agarre con fuerza y lo arropé en mi pecho cubriéndolo con mi brazos, él hizo lo mismo cubriendo mi espalda con los suyos.
Un abrazo completo, fuerte, de machos.
–“Lo extrañaba mucho, Apa!!”
Yo tenia un nudo en la garganta, pero haciendo un esfuerzo sobre humano le dije:
–“Yo también hijo, feliz cumpleaños!!” y lo apreté mas fuerte.
Sentir aquel cuerpo duro, lleno de músculos y de vida hizo que mi verga se moviera debajo de mi ropa.
Me separe de Toño para que no sintiera que mi verga se estaba poniendo dura.
Mi mujer se acercó a Toño y a mi.
Los tres nos fuimos a buscar sus maletas al área de entrega de equipaje.
Aquello estaba lleno de militares, la mayoría de ellos se veían machos completos, a la mayoría los estaban esperando sus esposas.
Eran muchos pero ninguno tan bien parecido como mi Hijastro Toño.
Cuando Toño recogió sus dos maletas, emprendimos el camino de regreso a casa.
Al llegar, ya estaban casi todos los invitados y el recibimiento fue una gran sorpresa para Toño que no tenia ni idea de su fiesta de recibimiento y de Cumpleaños.
La sorpresa y la emoción lo tenían feliz y yo se lo podía ver en su cara.
Después de recibir los saludos y felicitaciones de los invitados, mi esposa se lo llevo adentro de la casa para que se fuera a descansar un poco y luego se arreglara para que se uniera a la fiesta.
Yo le pedí a uno de los meseros una cerveza bien fría, me sudaban las manos y no sabía que chingados iba a hacer con esto que estaba sintiendo.
Le di un trago grande a la cerveza y el liquido frío apenas podía calmar el calor que recorría mi cuerpo.
Cuando vi que mi esposa regresaba al jardín a seguir conviviendo con los invitados, sin darme cuenta, le di unos últimos tragos a mi cerveza y me fui adentro de la casa.
Subí las escaleras y camine hasta el cuarto de mi Hijastro y toqué la puerta.

–Si ¿ Quien es? Pregunto Toño

–“Soy Yo.”
Solo quería saber si todo esta bien o si necesitas algo le contesté tratando de parecer lo mas casual posible.
Toño abrió la puerta y estaba sin camisa, dejando al descubierto su musculoso pecho, no era algo exagerado, pero lo hacia ver delicioso, y aquél pantalón y botas de soldado lo hacia ver aun más rico, mas apetecible.
–“Me gustaría rasurarme, pero no traje mi rastrillo”
–“Ahorita te traigo uno nuevo de los que yo tengo”
–“Okay” Me dijo mientras se desabrochaba el pantalón.
Me di la vuelta y me fui a mi cuarto, mi verga estaba semi-dura.
Busqué entre mis cosas personales hasta que encontré un rastrillo nuevo, regresé al cuarto de Toño, la puerta estaba abierta, cuando entré vi a Toño en calzoncillos, él me vio y me sonrío mientras me recorría con la mirada de arriba a abajo.
No lo estaba imaginando, mi Hijastro me estaba observando y mi verga se termino de poner dura.
–“Aquí esta el rastrillo” y extendí la mano para que lo tomara.
Sentí su mano caliente sobre la mía y el contacto hizo que nuestros cuerpos se estremecieran.
Toño bajo la mirada y se dio la media vuelta dándome las gracias.
Yo quería decirle algo, pero no supe que, ni modo que le dijera que se me ponía la verga dura con solo verlo.
–“Te esperamos en el jardín para que disfrutes tu fiesta”
Fue lo único que le pude decir y salí de su cuarto, pero no cerré la puerta.
Estaba a punto de bajar las escaleras, cuando por un instinto de calentura, me di la vuelta y me regrese al cuarto de mi Hijastro.
No sabía por qué o para qué, solo sentí las ganas de regresar.
La puerta aun seguía abierta, al entrar no vi a Toño, pero escuché que el ruido del agua en el baño, sin pensar, seguí caminando hasta la puerta que estaba semi-abierta, sin poderme controlar, me acerque y mire por el pequeño espacio hacia la regadera, no era de cortinas sino de puerta corrediza de vidrio, se podía ver todo.
Y fue cuando vi a mi Hijastro totalmente desnudo bajo el agua, haciendo que se viera aún más cachondo, mas rico, mas sabroso.
Mi verga estaba durísima, me empece a pasar la mano por encima de mis shorts negros.
Toño estaba de espaldas y no me podía ver.
Aquél ángulo de su cuerpo era simplemente provocador a más no poder, su espalda amplia y definida.
Su trasero con esas nalgas paradas y frondosas, unas piernas definidas y proporcionadas.
De pronto vi que se empezaba a enjabonar su trasero y su espalda, el agua y el jabón le corría por aquel cuerpo prohibido para mi, pero hermoso y tentador como nadie.
Me desabroché el short sin hacer ruido y me metí la mano para jugar con mi verga.
Toño empezo a jugar con su bolas y su verga.
Luego se pasaba una mano por entre sus piernas hasta llegar a su culo.
Yo estaba extasiado de verlo como se estaba acariciando y jugando con el mismo.
Mi verga estaba tirando pre-cum, como hubiera querido abrir mas la puerta y entrar para que mi hijastro me la chupara.
Pero seguí paralizado viendo, observando el cuerpo hermoso de mi Toño mientras seguía jugando con mi verga.
Vi como a los pocos segundos se empinó para enjabonarse los pies y aquella vista de su culo abierto me la puso más dura.
Apresuré mis pasadas de mano sobre mi verga pero, ya no era suficiente, necesitaba mas.
Quería quitarme la ropa y meterme bajo el agua con mi Hijastro, saciar estas ganas perversas por él y solo por él.
Escuché un sonido que venía de alguna parte de abajo de la casa y sin hacer ruido, salí del cuarto de mi Hijastro y me fui al mío.
Por un momento pensé que era mi mujer o mi hija que venían a buscar a Toño o a mi.
Pero después de esperar unos minutos en mi cuarto a que se me bajara la verga y de calmar estas ganas de a****l caliente y correr a buscar a mi hijastro regrese al jardín, a cumplir con mi papel de buen anfitrión.
No supe ni que estaba conversando con los amigos que invitamos a la fiesta, solo podía pensar en el cuerpo desnudo y mojado de mi Hijastro y en que no era una fantasía como la que yo solo había creado esta mañana cuando me había masturbado imaginándome su cuerpo desnudo y ofreciéndomelo a mi.
No había pasado mucho tiempo cuando lo vi salir de la casa y unirse nuevamente a la fiesta, se veía buenísimo con su pantalón camuflageado y camisa sin mangas de color negro y unas chanclas del mismo color.
Todas las muchachas voltearon a verlo, era sin duda, el rey de la fiesta.
Ese era mi Hijastro.
Ese era mi Toño.
Yo seguí platicando con algunos de mis amigos hasta que vi que Toño se encaminaba hasta donde estaba yo, mientras trataba de alejarse de todas las mujeres que trataban de llamar su atención y hacerle plática.
Yo me dirigí hacia a él y nos encontramos cerca de la piscina.
–“Gracias por la fiesta, Apa!”
–“La verdad que todo fue idea y esfuerzo de tu madre y tu hermana.” le conteste con sinceridad.
Él me volvió a sonreír, con una de esas sonrisas que lo hacían único al Cabrón.

–“Yo cambiaria esta fiesta por un, por un. ”

–“¿Por un qué?” Le pregunte yo, queriendo saber que era lo que quería y hacer lo que yo pudiera para hacérselo realidad.

–“Por un Viaje al Rancho como cuando era chico y nos íbamos a pasar el fin de semana”.
Me le quede mirando a los ojos, pensé que esta vez iba a bajar la mirada, pero no, me la sostuvo.
Esos ojos, esa cara, esa boca…
Mi verga se volvió a endurecer, en las ultimas horas se estaba alborotando muy seguido y había una sola razón: Mi Hijastro Toño.
–“No se hable mas, nos vamos al rancho a pasar el fin de semana”
No se si estaba bien o mal, no lo pensé, solo lo dije y vi como se le ilumino el rostro a Toño.
Yo sabia que las cosas no iban a ser como cuando el estaba chico, él ya había crecido estaba hecho todo un hombre.
Y yo me estaba consumiendo de deseo carnal por él y sabía de lo que pudiera llegar a pasar, de lo que yo pudiera llegar a hacer, pero si ir al rancho era su deseo, yo se lo iba a hacer realidad.

–“¿En serio, Apá? Hace mucho tiempo que no voy al rancho”.

–“Disfruta tu fiesta y el reencuentro con tus amigos y amigas y mañana temprano nos vamos al rancho”

Apenas le había terminado de decir cuando dos de sus amigas de la época de preparatoria se lo vinieron a llevar.
Las horas pasaron y la fiesta fue divertida.
Yo me la pasé toda la noche viendo a Toño, era mucho más macho y más guapo que en las fotos que nos había enviado.
Los invitados se empezaron a retirar.
Toño despidió a todos y a cada uno de ellos agradeciendo su compañía, mi mujer y mi hija estaban felices, Toño estaba feliz y yo lo estaba más, por muchas razones yo lo estaba másno lo podía evitar, simplemente no podía ni tampoco quería…
No era muy tarde, el sol apenas empezaba a ocultarse y Toño me dijo que le gustaría que nos fuéramos al rancho, el viaje por carretera era de unas 6 horas pero mi mujer insistió que esperamos hasta la mañana pero cuando yo vi la cara de frustración de Toño y para quedar bien con mi mujer y con su hijo, le dije:

–“Nos podemos ir después de empacar ropa para 3 días, manejamos por unas dos horas y nos quedamos a dormir en un hotel en el camino, ahí dormimos, descansamos y seguimos el viaje de día por la mañana. ”
La idea le agrado a ambos.
Así que una hora después, Toño y Yo íbamos en mí camioneta camino al Rancho.
Ese rancho me lo había dejado de herencia mi padre antes de morir, actualmente yo viajaba una vez por mes a ver como estaba todo, estaba en manos de mi Compadre José, quién se encargaba de cuidarlo y hacerlo producir y las ganancias eran a mitad y mitad.

No había duda que Toño estaba disfrutando el viaje, cada vez que podía lo miraba de reojo, tenía una sonrisa dibujada en su cara.
La noche no tardó en llegar y en el primer pueblo que estaba sobre la carretera, buscamos un hotel para pasar la noche.
Al entrar a la recepción, vi a un hombre como de mi misma edad con un joven de unos 22 0 24 años, ambos de buen ver, cada uno en su edad pero los dos con buen cuerpo.
La recepcionista les entregó la llave de su cuarto y salieron de la recepción.
Yo pedí un cuarto con dos camas, una para Toño y otra para mí pero solo tenían vacante los de una sola cama king size ya era noche y estábamos cansados, no había mas opción que compartir cama.
Después de que me entregaron las llaves del cuarto, regrese a la camioneta y Toño ya había bajado las maletas y estaba esperando por mí.
Mientras subíamos al segundo piso, vi la pareja de hombre y del joven que había visto en la recepción estaban entrando a un cuarto enseguida del que nos había tocado a nosotros.
–“Ya no tenían cuartos de dos camas, así que si quieres tu te duermes en la cama y yo en el sofá” le informe a mi hijastro.

–“No, Apa podemos compartir la cama, esta grande, cabemos los dos” me dijo y se fue al baño.
Yo no quería compartir la cama con mi Hijastro, no sabía de que chingados podría ser capaz al sentir su cuerpo tan cerca del mío eso iba a ser una tortura que no tenia idea de como iba a manejar.
Pocos minutos mas tarde, Toño salió del baño listo para dormir, traía puesto solo sus bóxers y nada mas, yo tragué saliva y trate de acomodarme mi verga que se estaba poniendo dura debajo de mi pantalón de mezclilla.
Me saqué mi camisa por fuera para cubrir mi verga y me fui al baño a cambiar, no sabía si quedarme en calzoncillos y una camisa sin mangas pero el aire acondicionado del cuarto no estaba trabajando muy bien, aparte no estaba acostumbrado a dormir con mucha ropa.
Cuando regresé al cuarto solo traía puesto mis calzoncillos, traté de cubrirme la verga dura y parada con la ropa que me había quitado para que Toño no me viera y descubriera que su Padrastro estaba bien caliente.
Lo bueno que el estaba de espaldas y parecía estar dormido y creo que no me vio.
Apagué la luz y me acosté en el lado opuesto de la cama, mi verga seguía dura, Toño estaba acostado y no pude evitar quedarme viendo su espalda, su bien formado trasero y aquellas bien formadas y musculosas piernas.
Yo traté de dormir, pero no podía, tenia muy cerca la tentación prohibida del cuerpo hermoso y masculino de mi hijastro cuando de pronto se empezó a oír un ruido que venia del cuarto de a lado.
Era el respaldo de una cama que pegaba contra la pared, movido por la curiosidad me acerque lo más que pude a la pared para tratar escuchar.

–“Así es como te gusta, ¿verdad?… Que te la meta todaaaa”
Era hombre que estaba en la recepción, se podía oír todo a través de las paredes de aquel hotel de paso.

–“Así Papacito, me gusta que me la clave hasta el fondo, reviénteme el culo para que vea que yo si aguanto su verga mejor que mi Tia, yo soy mejor que ella, demela todaaaa, Tiooo”

Supongo que aquella era la voz del muchacho que estaba acompañando al hombre maduro.

Se volvió a oir otro golpe contra la pared.
No cabia duda de que en el cuarto de a lado estaban teniendo una cogida fuerte y apasionada.

Yo trate de permanecer inmóvil cuando senti que Toño se movió, pero al ver que mi verga estaba dura, agarre una almohada para cubrirme.

–“¿Que fue eso?” pregunto Toño.
Por un momento no supe si preguntaba por el ruido contra la pared o por que tenia mi verga dura y la estaba tratando de cubrir con mi almohada.

–“Parece que en el cuarto de a lado están teniendo un buen tiempo en la cama” le conteste yo y me di la vuelta y esconder mi erección, sentí que Toño se movió, me di la vuelta otra vez para verlo, estaba pegándose a la pared, para oir.

Vi que su verga se empezaba a poner dura y no estaba haciendo ningún esfuerzo por ocultarlo.

Sin darme cuenta ni pensarlo, yo también me levante de la cama y me acerque a la pared, mi verga seguía totalmente dura, vi como Toño se le quedaba viendo.

–“Eres un cabrón, tu culo si sabe aguantar toda mi verga hasta el fondo tu tía no aguanta nada, por eso no me canso de darte verga” le decía el hombre a su sobrino en el otro cuarto.

Mi verga se puso mas dura y la de Toño también.

Los dos nos seguíamos mirando y nuestras vergas se ponían mas duras más y más cada vez que se oían los golpes del otro cuarto contra la pared.

Mi verga exiguía que la liberara de mis calzoncillos y cuando vi que Toño se bajaba los suyos, no pude aguantar mas e hice lo mismo, aquella verga de mi Hijastro era grande y hermosa, era todo un macho.

Y sin saber por que, los dos seguíamos pegados a la pared escuchando al tío y al sobrino.

–“Usted sabe que mi culo se hizo para su verga tío y desde que se caso con mi tía yo quería que me la clavaraaaa… no pare, quiero mas, para que sepa que yo si soy su puta completa y si le doy lo que pida…. ”

Toño se empezó a acariciar la verga, dura, gruesa.

Yo me escupí la mía y me la empece a sobar, a frotar con mi mano.

–“Mmmmmhh.” escuche que era lo único que mi Hijastro podía decir.

Y se escuchó otro ruido fuerte contra la pared, era un hecho que el Tío le estaba clavando la verga hasta el fondo al sobrino de su mujer, le estaban reventando el culo.

Con fascinación vi como Toño se dejo caer sobre la cama, frente a mi y se levanto las piernas mostrándome su trasero redondo y bello.

Me quede paralizado ante aquello que se me ofrecía inesperadamente, pensé que lo estaba imaginando, pero no era así esto era real, no era un sueño o una fantasía.

–“¿Le gusta, Apa?” Me pregunto, mientras se agarraba las nalgas con sus manos y se abría para mostrarme su ano, para mostrarme la entrada al túnel de lo que debería ser el mas grande placer jamas creado en el universo.

Yo me quede inmóvil por unos segundos, contemplando aquel cuerpo caliente y cachondo de mi Hijastro, desnudo sobre la cama.

–“Nadie tiene que saberlo ya soy un adulto” me dijo y se metió un dedo a la boca para chuparlo.

–“Quiero que sepa que desde adolescente lo he admirado un chingo, que me gusta un chingo, Apa” Y se llevo el dedo de la boca a su culo.

Mi verga estaba dura como la roca y chorreando pre-semen.

Mis ojos clavados en el agujero de mi Hijastro que el estaba penetrando con su dedo.

Me quede viendo como se dedeaba a si mismo.

–“¿Le gustaría probar el sabor de mi culo, sentir como lo abro y lo cierro para usted? Nadie lo va a saber se lo prometo” me dijo llevando su dedo nuevamente a su boca, probando, saboreando su propia esencia de macho.

Yo seguía maravillado viéndolo.

–“Es mi cumpleaños, Apa y todo lo que pido es a Usted.” se metió otro dedo en la boca y se los empezó a chupar.

–“Solo lo quiero a Usted.” y se llevo lo dos dedos a su culo.

Yo me mordí los sabios disfrutando aquella vista que me estaba regalando mi hijastro.

–“Es todo suyo, Apa, ¿lo quiere? digame que si”

Verlo así era obsceno, era sucio pero a la misma vez era hermosamente caliente y ya no pude aguantar mas me le fui encima de su culo con mi boca y con mi lengua, esa fue mi respuesta, para dejarle bien claro lo mucho que me gustaba, él se agarró las piernas y se las echó hacia atrás para abrirse mejor y permitirme acceso completo a su culo de macho ardiendo.

—“Mmmmmmmmm” Era lo único sonido que yo podía hacer mientras invadía aquel agujero que se restregaba contra mi boca y me lengua.

–“Así, así, me gusta sentir su boca y su lengua abriendo espacio en mi culo, Apa”

Y yo no podía alejarme de aquel suculento banquete, de aquel sabor delicioso de mi Hijastro.

–“Oooh así, así.”

Le chupe el culo por unos minutos que fueron como ir y venir al cielo, que rico culazo tenia el cabrón, verlo como se retorcía sobre las sabanas del placer era mi recompensa sagrada.

–“Quiero su verga en mi culo, quiero que me haga suyo y solamente suyo.”

Le di un ultimo lenguetazo en aquel agujero que sabia a gloria antes de levantarme vi como Toño se quedo viendo mi verga dura, grande, venosa, palpitante, la verga de su padre.

–“Se la voy a chupar, a lubricar con mi boca antes de que me la ensarte toda” No lo deje que acabara de hablar, porque me le fui encima y le metí mi verga por la boca.

–“Así cabrón, chupala toda disfrutala toda, comete mi verga, mira como la tengo de dura, mira como me la pusiste hijo de la chingada…”

Y vi como se le iba toda, como se la tragaba como perro hambriento buscando saciar sus ganas de comer, mi hijastro se la estaba comiendo toda, con cada mamada que me daba me hacia que se me pusiera mas dura, me apreté mis pezones, cerré mis ojos y me entregue al placer que me estaba regalando aquella lengua y aquella boca.

–“Aahhh. mmmmmmmmmmmmm.”

–“Chupamela toda, cabrón, mamesela toda a su papi, no pares, lubricamela bien que te voy a coger hasta reventarte el culo, hasta que me reviente la verga.” Y como si ese fuera el gas que necesitara para terminar de incendiar su hoguera, no tenia que ir al cielo para conocer el paraíso esto era el paraíso, aquí en la tierra y con mi Toño.

Ésta era sin duda, una de las mejores mamadas que me hayan dado, pero que me la estuviera dando mi Hijastro, la hacia la mejor mamada de verga de mi vida.

–“Sientese en mi cara, Apa quiero saborear su agujero de macho, darle con mi lengua todo lo que se merece.

Immediatamente obedeci, le puse mi trasero en su cara y con una destreza de campeón, mi hijastro me empezó a lamer el culo, me empece a mecer sobre su boca, restregando mi culo en su cara, para que supiera quien era su macho, para que probara mi culo y jamas olvidara el sabor de su padrastro, de su papi.

–“Sabor de macho canchondo Apa” me dijo dándome unas nalgadas y me empece a mover mas duro, sintiendo como su boca y su lengua se apoderaban de mi culo con maestría y destreza asombrosa.

–“Que rico sabor de culo, no me cansaría jamás de lamerlo, de chuparlooo.”

–“Sigue así cabrón, ahorita voy a adueñarme de tu culo, ahorita te voy a demostrar como se coge un macho como yo a un macho como tu.”

Le di una ultima restregada a mi trasero sobre su cara y le volví a meter mi verga en su boca para que me la lubricara antes de ensartarsela por el culo, su lengua sobre mi verga era placer puro y completo.

Le saque mi verga de su boca y me moví encima de su cuerpo, sintiendo como su cuerpo se estremecía bajo el mío y apoderándome de su boca lo besé con pasión y furia desmedida, un beso de machos consumiéndose bajo las llamas de la calentura que solo se podía apagar con mi verga en el culo de mi hijastro.

Con mi lengua le abrí su boca explorando cada rincón que se entregaba sin barreras ni obstáculos, sentí como mi hijastro me abrazaba con sus manos y sus piernas a mi espalda y cintura, acomodando su cuerpo para que mi verga le entrara sin problema, dándome acceso libre, vi como se escupió su mano derecha y se la paso por su culo, lubricándolo para recibir el regalo prometido. Mi verga estaba dura y lista, le eche un poco de mi saliva y le empece a meter la punta.

–“Respira profundo y suelta cabrón, deje que su Papi le enseñe los caminos al cielo”

–“Estoy listo, Apa. Haga con mi culo lo que quiera es suyo”

Y de poco a poco, vi como mi verga se iba hundiendo, apoderando y adueñando de su culo, nos agarramos de las manos entrelazando nuestros dedos; entregados al placer que yo sentía de ir taladrando su culo con mi verga y el placer que el sentía con cada centímetro que introducía le iba reventando su agujero que se abría para mi, entrelazados por el placer carnal que no reconocía ni entendía si estaba mal o bien, solo importaba cabalgar juntos a la cima del placer infinito, intenso, el suyo y mio.

Nos volvimos a besar con fiereza de bestias dominadas por la calentura de cuerpo contra cuerpo, de carne encendida por lo prohibido, donde la única regla era saciar nuestra calentura y nada mas, nadie mas, solo mi hijastro y yo.

–“Que rico se siente tenerlo dentro de mi, Apa!!!”

–“¿Te gusta mucho la verga de Papi cabrón?

Y le mordí una oreja y seníi como con eso me abrió todo su agujero y mi verga no perdió tiempo en irse completamente hasta el fondo.
Lo escuche gemir de dolor y de placer.

–“Así, así, Apa démela todaaaa” Y toda se la di, se la empece a clavar con mas intensidad mientras yo le devoraba su boca con la mia.

–“Hijito de Papi, eres solo mío mío”

–“No me la saque nunca, Apa, soy suyooooo.”

–“Así cabrón, apriétamela y suelta, aprieta y suelta, que ricoooooooooo.”

–“Quiero sacarte toda la leche, Apa, todaaa, deslecharte y que cada rincón de mi culo quede marcado para siempreee.”

Y como sus deseos eran ordenes para mi, no dude ni un instante en empezar a darle más fuerte, más duro para que mi verga le diera lo que su culo pedía, sentí como me arañaba la espalda, muestra única e infalible de que mi Hijastro estaba totalmente sometido y rendido ante mi y al placer que su padre le estaba dando.

Intensificando aun mas mis ensartadas de verga sobre su culo, juntos nos acercamos al umbral del placer infinito, mi hijastro se agarró su verga dura y se la empezó a jalar, yo le quite su mano y le agarre su verga con la mía y empecé a masturbarlo mientras se la seguía clavando sin misericordia, destrozando cada fibra de su culo delicioso, de esta gloria que estábamos disfrutando, gozando los machos calientes que se entregan a la lujuria y al placer, sin criticas, sin remordimientos, sin reglas, solo el y yo.

–“Me vengoooooooooooo” le dije dándole una ultima y feroz embestida que mi hijastro aguanto como los machos y apretando mi verga con su culo me empece a chorrear dentro del aquel culo, del paraíso prometido, de aquel culo que ahora era mio, solo mio.

–“Soy suyo, Apa todo suyooooo.” Me dijo mi Hijastro al mismo tiempo que se empezó a deslechar sobre su pecho, mientras yo no dejaba de jalarsela con mi mano.

–“Así cabrón, echa toda tu leche”

Y me le fui encima para besarlo, aun con mi verga en su culo, me deje caer sobre él y mi pecho se pego al suyo con los chorros de leche que estaban sobre todo su pecho y estomago, unidos en una sensación única e indefinible, sexo entre machos, sexo entre hombres, obscenamente rico y deliciosamente sucio.

Momentos después le saque lentamente mi verga y despacio me levante de la cama, me temblaban las piernas de la apenas recién terminada jornada de sexo pero me puse de pie.

–“Levanta las piernas y enséñame tu culo cabrón. ”

Y cumpliendo mi orden, Toño se agarro las piernas y se abrió mostrándome su rico culo, estaba rojo, un culito simbolo de una rica culiada, de verga recién sacada.

–“Eres hermoso cabrón y papi te quiere mucho, hijo de la chingada” le dije y me miro con ojos oscurecidos por la pasión y la entrega total, que chulo estaba mi Hijastro, macho pero con el culo abierto, recién cogido y feliz, muy feliz.

Lo agarre de la cintura y lo acerque a la orilla de la cama y me puse de rodillas y acerque mi cara a su culo para olerlo.

–“Hueles sabroso olor de culo recién cogido por un macho de verdad.” y sin poder aguantar mas se lo empece besar y luego a lamer

–“Oooohhhh mmmmmmmmmmm.” Era el único sonido que él podía hacer.

Y no pasó mucho cuando empece a saborear como con mi lengua y con mi boca le iba sacando mi propia leche de su culo, estaba probando mi leche de macho en el culo de mi hijastro y esto tenia que ser el paraíso prometido del que tanto hablan que existe en un cielo muy lejano.

–“Así hijito, abre tu culo y empuja toda esa leche que te di, échala para afuera que papi quiere ver como te chorreas.
así, así échala toda.”

Y aquel culo chorreando mi leche era lo mas chingón que yo haya visto en toda mi pinche vida de cabrón.

–“Oooh, Apa, dáme a probar de tu leche.

Le di una ultima chupada para sacar mas lechita caliente y llenando mi boca me deje caer sobre el para besarlo y darle a saborear, a gozar, a tragarse mi leche con sabor a su culo rico y perfecto, aquella mezcla era infinitamente sabrosa, única, morbosa y era nuestra, solo nuestra.

–“Feliz Cumpleaños!!” Y lo volví a besar y no supe cuando nos fuimos a bañar, pero lo que si recuerdo es que cuando salimos de bañarnos estaban tocando a la puerta, Toño y yo solo teníamos una toalla que nos cubría de la cintura para abajo.

No tenia idea de quien pudiera estar tocando la puerta, me acerque y mire por la mirilla de la puerta, y fue cuando vi quién estaba tocando, era el joven al que le acababan de dar una cogida de las mejores, a quién debía agradecerle lo que acababa de suceder con Toño.

Abrí la puerta.

–“¿Que paso?” le pregunté

–“Hola, dice mi tío que si quieren venir a nuestro cuarto a echarse una cervezas…. ” me contesto el jovencito que acompañaba a su tío, a su pinche amante en el cuarto de a lado, solo traía puesto unos calzoncillos blancos y muy sutilmente se estaba agarrando su paquete.

Yo voltee a ver a Toño que se había acercado y estaba detrás de mi.

–“¿Que dices cabrón? ¿aceptamos la invitación que nos hacen o nos quedamos aquí? Es tu cumpleaños y haremos lo que tu digas…

Toño se paso su lengua muy sutil y suavemente por los labios mientras miraba de arriba a abajo al otro muchacho. Estaba de buen ver, no tenia el cuerpo de mi Hijastro, pero si estaba muy bien para darle una buena clavada por el culo.

–“Los voy a dejar para que lo piensen y si se deciden los vamos a estar esperando, no le voy a poner llave a la puerta para que entren, la podemos pasar muy bien los cuatro” Nos dijo y nos cerró el ojo, cuando se dio la media vuelta pudimos ver el buen trasero que se le veía bajo sus calzoncillos blancos.

Yo cerré la puerta y vi que mi Hijastro tenia la verga dura otra vez y la mía también lo estaba. Nos quedamos mirando, yo estaba más que dispuesto a aceptar la invitación y por lo que podía leer en los ojos de Toño, el también quería ir.

Me acerque a mi Hijastro y nos abrazamos, una sensación rica y chingona nos estremeció cuando nuestras vergas duras y calientes se juntaron bajo las toallas que cada uno traía puestas toño se acerco mas y me ofreció su boca para que lo besara y yo lo hice de inmediato, nunca me iba a cansar de besarlo, de tocarlo…de disfrutarlo y mientras nuestro beso iba subiendo de intensidad sus manos recorrían mi cuerpo, con instinto posesivo.

–“Si quiero ir al cuarto de a lado, pero yo no me voy a dejar coger por ninguno de ellos, solo por usted, Apa”

Yo le solté la toalla que lo cubría de la cintura para abajo y verlo como volvía a quedar totalmente desnudo ante mi, me puso la verga aun mas dura. Lo agarre mas fuerte y le di un beso en el cuello, lo escuche gemir lleno de placer al sentir mi boca y mis labios devorándolo.

–“Así va a ser, solo yo te puedo dar verga porque tu culito es solo mio cabrón ¿o ya se lo habías dado a otros cabrones en el ejercito?” Y le di unas nalgadas en su trasero.

–“No Apa ¿como cree eso? el culo no lo he dado pero sí me han dado unas buenas mamadas en algunas guardias, el culo ya le dije que es para usted.

–“¿Lo dices en serio? ¿en verdad es solo para mi?”

–“Sí Apá muy en serio, solo para usted. ¿y usted que ha hecho? porque se ve que tiene experiencia en culos dígame la verdad”

–” Toño no te voy a mentir, sí he tenido algunas aventurillas, me la han agarrado alguna vez en los urinales y cuando se ha podido me la han mamado y hasta se las he metido, soy muy caliente y morboso, cuando orino me gusta que me vean la verga.”

–“¿y desde cuando Apá?

–” Ven hijo, siéntate” y lo senté al lado mío en la cama.

Fue desde aquella vez que tuvimos esa reunión de navidad en casa, yo ya estaba bastante tomado y fui al baño tú eras más chico y de repente abriste la puerta justo cuando estaba orinando, tu mirada fue de sorpresa y pasó de mis ojos a mi verga, no sé que me pasó y lo único que pude hacer fue soltarla y poner mis manos en la cintura para que la vieras bien, cuando terminé nos quedamos así un momento, tu viéndome la verga que empezaba a ponerse dura y yo viendo tu expresión, quería cerrar la puerta y sacarme los huevos y que me vieras bien pero, nos llamaron desde abajo y tuvimos que salir ¿lo recuerdas?

–“Sí Apá, lo recuerdo muy bien, tu verga me sorprendió se veía tan grande, tan viril y poderosa quería seguir viéndola pero me daba miedo tu reacción”

–” A mí también me dio miedo y después de ese momento dejé muchas veces abierta la puerta deseando que se repitiera pero no sucedió y a partir de ahi me gusta exhibirla, que me la vean, que la deseen pero ahora es tuya solamente, solo tuya y poniéndome de pie le dije por eso te pregunto ¿quieres ir al cuarto de al lado?

Se levantó y me abrazó, senti cuando Toño se restregó aun mas contra mi, esa era su respuesta de aceptar la invitación para ir al echarnos las cervezas que nos habían invitado.

–“Tenemos más tiempo que vida para seguir hablando de esto, ahora apurémonos” le dije.

Nos pusimos unos shorts y nada más, sin calzoncillos ni camisa ni nada, nuestras vergas estaban duras en anticipación por lo que nos estaba esperando, nos peinamos el cabello rápido, nos pusimos unas chanclas y salimos del cuarto. Toño traía la llave del nuestro.

Aunque sabia que los de a lado habían dejado la puerta sin llave para que entráramos, toque para avisar de nuestra llegada.

–“Adelante” Era la voz del mas joven, “El Sobrino”

Empuje la puerta para entrar primero yo y Toño me siguió. El cuarto olía a sexo fresco, a sexo de macho con macho así olía nuestro cuarto también. Prueba irrefutable de cuerpos que se habían entregado a la lujuria y al deseo, sin reglas y sin condiciones.

–“Pasenle” Nos dijo el que era mayor de ellos dos.

Debía ser de mi misma edad. Tenia un buen cuerpo, velludo, músculos pero no exagerado y unos tatuajes estratégicamente hechos en su cuerpo, que lo hacían ver rudo e imponente. Solo traía una toalla puesta que le cubría la verga que estaba bien dura y se le marcaba descaradamente, se veía que el cabrón estaba igual de vergudo que yo.

–“¿Quieren cerveza o una copa de vino? Tenemos de los dos” Dijo el mas joven, el presunto sobrino quien seguía con sus calzoncillos blancos.

–“Una cerveza” contesto Toño.

–“Yo también quiero una cerveza”

–“Siéntense” nos volvió a decir el tío.

Toño y yo seguíamos con la verga bien dura y como pudimos nos sentamos. El joven nos dió las cervezas y empezamos a platicar de trivialidades, de cosas sin importancia pero con nuestras miradas, los cuatro nos estábamos comunicando lo que realmente era importante en ese momento: Saciar nuestras mas bajas pasiones en una guerra de cuerpo de macho contra macho. Nosotros estábamos sentados en las sillas y ellos sentados en la orilla de la cama. Frente a frente. Ellos se pasaban la mano por su verga y nosotros también. Era un ofrecimiento abierto de los unos para los otros, yo no quería pensar como había llegado a esto, no quería pensar si estaba haciendo mal o bien, éste era un momento en que la razón no importaba, nuestros cuerpos se estaban quemando y ni el liquido bien frío de la cerveza parecía aminorar la hoguera que se había encendido en cada poro de nuestra piel.

El hombre mas joven le dio un ultimo trago a su cerveza y se levanto.

–“Ahorita vengo, no me tardo”

Todos lo seguimos con la mirada y vimos que se fue al baño, el supuesto tío se sonrió maliciosamente.

–“La vamos a pasar muy bien. Salud, Amigos” y levanto su cerveza. Mi Hijastro y yo hicimos lo mismo. “Vamos a hablar en confianza, nos escucharon cogiendo y nosotros a ustedes, que nos guste dar verga no nos hace putos sino hombres que se entregan al sexo sin inhibiciones, mi sobrino es un experto en complacer a su macho y quiero que nosotros tres la pasemos bien, digo, no nos conocemos de nada y solo pasaremos un rato muy rico” Toño y yo intercambiamos miradas y antes de decir algo se escuchó el ruido de la puerta del baño y el sobrino salió vestido con el agua que aún escurría de su piel, se había dado una ducha y ni por enterados de a qué hora sucedió eso, tenía la piel bronceada y el brillo del agua se la hacía resaltar.

Toño y yo volvimos a miramos, yo podía leer en los ojos de mi hijastro su sorpresa, pero también su calentura y deseo de vivir la nueva experiencia.

–“Mi Sobrino es una putita completa. Le gusta ponerse ropa de mujer para que su Tio favorito le reviente el culo rico que tiene” dijo el hombre mayor dandole un trago a su cerveza antes de levantarse de la cama. “Si Ustedes me ayudan, le podemos dar una reventada de culo para que ande en muletas por 3 dias el Cabrón.”

El tal Sobrino se fue acercando a nosotros y como si fuera un imán, ninguno de nosotros le quitaba la vista. Esto se estaba poniendo suciamente irresistible. Los tres teníamos la verga dura.

–“Quiere jugar a ser mujer, vamos a enseñarle como se lo cogen tres machos de verdad.” Nos dijo el Tío agarrando su bulto duro.

El Sobrino parecia estar disfrutando su rol de mujer al máximo, se mordio los labios y nos dijo:

–“Una putita para tres machos… Hagan conmigo lo que quieran” nos dijo acercandose al tío mientras le soltaba la toalla y dejarlo totalmente desnudo.

El Tio le dio unas nalgadas fuertes en el trasero.

–“Atienda a nuestra visita tratelos bien y haga todo lo que le digan” le ordeno al sobrino, parecía estarlo calentando más y más.

Se acercó a Toño y a mi moviendose calmadamente.

–“Claro que los voy a atender muy bien tío.” contesto metiéndose entre mis piernas y dando la vuelta se sentó sobre mi verga y empezó a frotar su culo.

“Puedo sentir su verga dura debajo de tu shorts” me dijo y seguía moviendo el trasero sobre mi entrepierna.

Mi hijastro no me quitaba la vista de encima, no se si estaba hipnotizado viendo como aquel joven gozaba frotándome su trasero sobre mi verga o estaba celoso…?

No tuve tiempo de leer bien sus ojos porque intensifico sus movimientos sobre mi verga que pedía a gritos que la liberara de mi ropa y como si él supiera lo que yo estaba pensando dejó de moverse y me dijo:

–“Quitate el shorts,para que sientas mis nalgas sobre tu verga” y se levanto para irse a meter entre las piernas de mi Hijastro y hacerle lo mismo que me había hecho a mi, mientras yo desabrochaba la única prenda que portaba vi que Toño cerro los ojos entregándose al placer que le estaban dando.

Deje caer mis shorts al suelo y vi como se me acerco el tío y se puso de rodillas ante mi sacando su lengua y jugando con su verga dura y gruesa, me dijo:

–“Dejame probar a qué sabe amigo” Y se dejo caer sobre mi verga que lo recibió con regocijo completo. Sus lengüetazos suaves y expertos era lo que necesitaba para aminorar aquella tortura deliciosa.

Mi Hijastro abrió sus ojos y lo vi sonreírme cuando vio que el Tío me estaba mamando la verga a mi, yo le cerré un ojo y él sobrino dejó de frotarle su culo a Toño y le dijo:

–“Tu eres el único con demasiada ropa aquí.” y se dio la media vuelta para empezar a bajarle el pantalón corto a mi hijastro, cuando Toño quedo desnudo, pude ver que su verga estaba muy dura y escurriendo y se fue encima de la verga de mi hijastro.

Ver como le mamaban la verga y disfrutar al mismo tiempo de la mamada que me estaban dando a mi, era como subir a una cumbre del placer desconocido pero, infinitamente excitante, cachondo y delicioso…

Yo le agarre la cabeza al tío y me lo empecé a coger por la boca, se tragaba mi verga con total entrega maestría, con una habilidad caliente, morbosa y sabrosa.

Toño hizo lo mismo con el sobrino que al igual que su tío sabia tragar verga con hambre insaciable, parecía que habían nacido para mamar verga.

–“Que rica verga tiene amigo” me dijo el que me la estaba mamando a mi y se la metí mas fuerte para que se la tragara toda hasta el fondo y que la sintiera hasta la garganta.

–“Tragatela toda cabrón.” Le dije yo.

–“Así mero, todaaa…”

–“Déjeme probar la verga de su amigo tío” le dijo el sobrino que tenia la verga de Toño dura al mil porciento.

–“Venga y pruebe usted esta vergota, esta bien rica”

El tío me dio una última mamada e intercambiaron lugares, el sobrino se puso de rodillas frente a mi.

–“Llegale cabroncito, chupa la verga que acaba de saborear tu tío, demuéstrame que tu también la sabes mamar….”

Y abrió la boca y se la lleno con mi verga, moviendo su lengua y sus labios con destreza absoluta, haciendo que mis piernas temblaran del placer que me estaba dando.La mirada de Toño y la mía se volvieron a encontrar y otra vez pude leer que estaba disfrutando la chupada de verga que le estaba dando el tío pero también volví a ver en sus ojos lo mismo de más temprano cuando el tal sobrino me frotaba el trasero sobre mi verga… Y esta vez entendí que estaba celoso del más joven de esos desconocidos, entendí que no le gustaba compartirme con quién me estaba mamando la verga y eso me hizo sentir a toda madre cabrón.

–“Vaya a mamarle la verga a mi Hijo, quiero que usted y su tío se devoren su verga” le ordene mientras le di un ultimo empujón a mi verga adentro de su boca.

El obedeció de inmediato.

Yo empece a jugar con mi verga mientras veía como el tío y el sobrino estaban de rodillas tomando turnos para chuparle la verga a mi Toño, era una vista pervertidamente cachonda y excitante, mi hijastro me hizo una seña de que me acercara a él.

–“Maman verga bien sabroso estos Cabrones, Apa” me dijo con voz entrecortada por el placer.

Y al verlo ahí rendido al placer de aquellas dos bocas desconocidas, no pude evitar abrazarlo por detras y empezar a llenarle el cuello de besos, eso lo hizo soltar un gemido de intenso placer y arquear su cabeza hacia mi para que lo besara en la boca.

El tío y el sobrino se la seguían mamando mientras yo lo besaba y le acariciaba su trasero delicioso, me lo iba a tener que coger nuevamente, puse mi verga en su culo, era la combinación perfecta y una fórmula que jamas me iba a cansar de repetir.

El supuesto sobrino se puso de pie y se encamino hacia la cama.

–“Quien me la va a ensartar primero….mi culo quiere verga…” Nos dijo con tono demandante.

El tío le dio una última chupada a la verga dura y hermosa de mi Hijastro y dijo:

–“Yo creo que el Hijo de mi amigo debe ser el primero, su verga esta lista, dura y lubricada.”

Y todos vimos como el sobrino se dejo caer sobre la cama y se abrió las piernas para mostrarnos el culo que se veía provocativamente rico.

–“Ven y tómame…” le dijo a mi Hijastro chupándose los dedos de la mano y luego se los paso por su agujero, Toño me miró y yo le dí otro beso antes de dejarlo ir.

–“Ya vas a ver como te voy a reventar el culo” le dijo Toño.

–“Destrózamelo todo Papacito” le contesto mientras se empezaba a dedear el culo con sus dedos llenos de su propia saliva, se retorcía con placer y morbosidad, como cuando les van a dejar caer la verga hasta el fondo.

Mi Hijastro se escupió su verga y agarrándole las piernas se las abrió mas para tener total acceso aquel agujero que se abría y se cerraba dilatándose en espera de verga.

–“Sobrino, demuéstrale a nuestros nuevos amigos que con tu culo sabes exprimir una verga mejor que la panocha de una mujer.” le ordeno el tío.

El Sobrino se agarro cada una de sus piernas y lanzándolas al aire, le ofrecía total acceso a mi Hijastro para que lo tomara con su verga, Toño ya no podía aguantar mas, le metió primero la puntita de la cabeza y con cada gemido más se le abría el culo para recibir la herramienta de placer que mi Hijastro le estaba metiendo.

–“Así, metemela toda, la quierooo todaaa….”

Y toda la metió, Toño había perdido toda cordura y estaba totalmente dominado por el deseo y la calentura, su verga necesitaba desahogarse y aquel culo era la manera perfecta de hacerlo.

–“Dejasela caer toda sin compasión, taladrale ese agujero sin misericordia hasta que tu verga y tus bolas encuentren el alivio que necesitan.” le dijo el tío.

Toño obedeció al instante y apresuro las embestidas de su verga, haciendo que gritara con cada metida y sacada de verga.

–“Que rico se siente tenerte dentro de mi dáme mas duro”

Y se movía con una destreza increíble, determinado a demostrar que con su culo sabia hacer maravillas y que sabia complacer a su macho mejor que cualquiera.

Mientras yo seguía inmóvil viendo como mi Hijastro gozaba de aquel culazo, sentí la boca del tío mamándome la verga, recorriendo cada centímetro con su lengua experta y tibia, haciendo que me pusiera mas dura de lo que ya estaba, si acaso era aun posible. Lo agarré de la cabeza y después de las orejas para cogermelo por la boca.

–“Para que nunca olvides ésta verga cabrón” le dije y la metí mas fuerte.

Así pasaron los segundos, los minutos de exquisito y puro placer, mi hijastro dándole verga al aobrino y yo dejándome chupar por el tío.

Intensificando las embestidas de su verga, Toño me miro a los ojos y me dijo:

–“Quiere probar Apá?”

–“A huevo cabrón.” le conteste.

El tío me dio una última mamada y le saque mi verga de la boca, mientras Toño le daba las últimas embestidas al agujero del sobrino que aullaba como perra en celo.

–“Te voy a prestar a mi Apá un ratito, disfrutalo” le dijo sacándole la verga y dándole una nalgada.

El sobrino me miró con los ojos oscurecidos por el placer y la lujuria de la depravación total y completa, ver aquel culo que se abría y se cerraba me lanzó al precipicio del infierno, me estaba quemando y mi verga necesitaba tomar aquel agujero inmediatamente.

–“Metemala toda Papi hágame suyo.”

Y con mi verga lubricada por la mamada que hacia segundos me acababa de dar su tío, se la empece a meter, oírlo gritar como bestia entregada a los deseos de la carne, me hicieron clavarsela sin piedad, haciendo que se retorciera del dolor mezclado con el placer.

–“Asi Papi, dámela toda, quiero tu verga hasta el fondooooo”

Y hasta el fondo se la meti.

Toño y el tío estaban fascinados como yo me apoderaba del culo del sobrino y de como el sobrino se movía para recibir cada metida y sacada de verga.

El tío se le acerco y le metió su verga dura e hinchada por la boca.

–“¿Ésto es lo que te gusta, verdad cabrón? Que te den verga por el culo y por la boca….Chupámela toda y trágate la verga del amigo por ese culo abierto que tienes”

–“Así me gusta tío, tener la boca y el culo lleno de verga duraaa….”

El tío se lo empezó a clavar por la boca y yo seguí dándole por el culo; era un festín de fieras carnívoras buscando saciar el hambre descontrolada de deseo primitivo.

Mi Hijastro estaba a un lado de la cama viendo fascinado como tragaba verga por la boca y por el culo.

–“Mira como Tu Papi me la mete toda por el culo, es un semental completo y me esta dando verga como los verdaderos machos, que sabroso se siente su verga perforando mi culo….” le dijo el sobrino a mi Hijastro.

Yo se la empece a clavar aun mas duro, sintiendo como el sudor corría por mi pecho y por mi espalda.

Toño se dejo caer sobre la otra cama y abrió las piernas para mostrarnos su delicioso y bello culo y mientras le seguía dando verga al sobrino, no perdí un instante para disfrutar de aquella maravillosa vista, para disfrutar de aquel culo rico que me había cogido por primera vez no hacia muchas horas, también vi como el tío estaba viéndolo con ojos de perro hambriento.

Toño se empezó a dedear y a jugar con su verga dura.

–“¿Quiere saborear mi culo?” le pregunto al tío.

Yo sentí que algo se movió adentro de mi y se la clavé mas fuerte, el tío le saco la verga de la boca al sobrino y se fue a la cama donde estaba mi Hijastro tirado y abierto de piernas ofreciéndose.

–“Que chulada de agujero tienes cabrón.” le dijo a mi Toño mientras se ponía de rodillas a la orilla de la cama y empezar a darle de lengüetazos.

Yo no podía quitarles la mirada de encima mientras seguía metiendo y sacando mi verga del culo del sobrino.

–“¿Cuanto le gusta mi culo señor?” le pregunto mi hijastro mientras se acomodaba para darle mejor acceso a la boca y a la lengua de aquel desconocido.

–“Me gusta un chingo.” le contesto mientras se lo devoraba como perro buscando saciar su hambre.

Yo le saque la verga al tal Sobrino y lo levante de la cama.

–“Quiero que me cabalgues la verga” le ordené y me dejé caer sobre la cama y el hijo de la chingada obedeció al instante y se dejo caer sobre mi verga dura y empezó a cabalgarla con furia y calentura desmedida.

Y mientras el tío le seguía chupando el culo a mi Hijastro, yo me entregue al placer que sentía con cada movimiento del culo del sobrino sobre mi verga.

A lo lejos se escucho sonar un teléfono celular al que nadie le puso atención, solo importaba saciar nuestros mas bajos instintos de deseo carnal.

Toño se retorcía de placer bajo la lengua del tío y yo rendido ante aquel culo que apretaba mi verga mejor que mi mujer.

–“Mira como tu tío me devora el culo, mira como me lo besa y me lo llena de lengüetazos…” le dijo Toño mientras se abría aun más las nalgas para que le comieran el culo.

Algo desconocido me recorrió el cuerpo y le di unas ultimas clavadas al culo del sobrino y luego lo aventé sobre la cama; y me levanté para ir a reclamar lo que era mio: El culo de mi Hijastro.

–“Hasta aquí llego todo amigo, vaya a terminar de darle verga a su sobrino, que de él me encargo yo”

El hombre le dio una última saboreada al culo de mi hijastro y con la verga bien dura se fue a la otra cama a metérsela a su sobrino que tenia el culo abierto esperando por su verga.

Yo me le fui encima a mi hijastro y lo empece a besar con una fiereza caliente que me estremecía el cuerpo.

–“Metemela toda, Apa, quiero sentirte otra vez adentro de mi culo”

Y como sus deseos eran ordenes para mi, se la deje caer toda y lo escuche gemir en una mezcla de dolor y placer; y fue como darme mas fuerzas para reforzar mis embestidas de verga.

–“Te gusta mi verga cabrón?”

–“Mucho, Apa, mucho… ya le dije que mi culo es solo suyo”

–“Entonces no se lo andes ofreciendo a cualquier hijo de la chingada ES MÍO, ERES MÍO CABRÓN”

Y por unos deliciosos y fascinantes minutos en aquel cuarto solo se escuchaban los ruidos de las dos camas y de los gemidos del tío, el sobrino, mi hijastro y yo, cuatro cuerpos enfundados en la desnudez total y en la fusión de verga y culo, de deseo carnal desmedido, buscando alivio, un alivio que solo se alcanza cuando un culo saca hasta la ultima gota de leche de tu verga.

El grito que rompió aquel himno de cuerpo contra cuerpo debió ser cuando el tío se deslechó dentro del culo de su sobrino, los dos gimieron como bestias, como fieras sucumbiendo ante el éxtasis del orgasmo intenso y esperado.

Yo ya no podía aguantar más y sentí como mi verga estaba totalmente adueñada del culo delicioso y apretado de mi hijastro, sentí como sus piernas me abrazaban por la cintura, haciendo que aquel movimiento permitiera a mi verga llegar totalmente hasta adentro de las paredes de su culo, intensifiqué mis clavadas y llegue al punto de no regreso, un estremecimiento recorrió mi cuerpo y espasmos de mi leche empezaron a explotar a dentro de él.

–“Aaagghhh….”

–“Así Apá, deme toda su leche….aahhh”

Y apretando su culo, Toño me sacó hasta la última gota de leche de los huevos.

–“Siempre mío, solo mío” le dije besandolo mientras le sacaba mi verga lentamente.

–“Suyo, Apa solo suyo y usted mío solo mío”

El tío y el sobrino se acercaron a la cama, mi hijastro seguía con la verga dura y era su turno de venirse y como si me hubieran leído el pensamiento el sobrino le empezó a mamar la verga y el tío a chupar el culo.

–“Aahhhh….mmmmmm….”

Toño no podía decir ni una sola palabra, el placer no le permitía mas que emitir sonidos, yo lo seguí besando en la boca, en el cuello, en las orejas, apretando sus pezones mientras su verga estaba adentro de la boca del sobrino y el tío le devoraba el culo que recién yo me acaba de coger.

–“Que leche tan rica amigo, nada como chuparse un culo recién cogido y lleno de leche.”

Y fue en ese instante cuando mi hijastro se empezó a mover y a deslechar en la boca experta del sobrino que se tragó cada gota de su leche.

–“Que rica leche” exclamó el sobrino saboreando lo recién extraído de la verga de mi Toño.

El tío le dio un último lengüetazo al culo de mi hijastro que aun estaba chorreando mi leche y se puso de pie.

–“Un gusto haberlos conocido” nos dijo.

–“Lo mismo digo” le conteste Yo.

Y así salimos de ese cuarto para ir al nuestro, estábamos cansados, sudados y muy satisfechos de haber dado rienda suelta a nuestros instintos, a nuestros sexos, a nuestras vergas.

Nada más al entrar fuimos a la ducha a refrescarnos, a besarnos, salimos y nos tumbamos en la cama abrazados y nos quedamos profundamente dormidos.

A la mañana siguiente, mi hijastro y yo retomamos el camino rumbo al rancho, los dos estábamos cansados, pero contentos, no hubo más preguntas ni sentimientos de culpa, solo una inexplicable calma que solo llega cuando se ha saciado un hambre intensa y eterna.

Como dije antes, teníamos más tiempo que vida para aclarar bien las cosas y definir qué rumbo tomarían las cosas de hoy en adelante, Toño es aún joven y yo ya un maduro, quizá alguna vez se case o se defina como gay, no me importa mucho pensar en eso ahora, mientras seamos felices que dure lo que tenga que durar, soy su padre y estaré con él siempre…

Siempre…

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