Relato de un cornudo

Germán y yo trabajamos en la misma empresa desde hace varios años. Entramos en la misma selección, el tenía 34 yo 26. Los dos empezamos a crecer fuerte dentro de la empresa, los dos nos detestabamos profundamente. Germán tuvo varias acusaciones por acoso, la mayoría de las chicas de administración habían tenido algo con él, al poco tiempo que ingresamos nosotros ingresó en administración una rubia impresionante, tenía 20 años, Delfina, una de las que lo había acusado por acoso, el la m*****aba todo el tiempo, la amenazaba con que la iba a despedir si no cambiaba su actitud. Un dia la llamo a su oficina, nadie sabia bien que paso, pero aparentemente le habia tocado el culo y ella le dio un cachetazo.
Al poco tiempo Delfi se convirtió en mi novia y después de 4 años en mi esposa, nuestra relación fue muy apasionada desde el principio. A mis 32 años la empresa abría dos nuevas gerencias una de las cuales era para mí, la otra para Germán, los dos pedimos como secretaria a Delfina, a la empresa le pareció que siendo mi esposa no estaba bien que fuera mi secretaria.
Esa noche en la cena, que salimos a festejar a un elegante restaurante, Delfi me dijo:
-Amor si queres puedo renunciar… así vos no tenes más tensión de la que ya vas a tener… te dieron la gerencia mas jodida…
-No me parece que tengas que renunciar a nada… es algo que te mereces… lo podes manejar.
Nuestra vida siguió avanzando yo me iba sintiendo cada vez mas cansado, y me parecía que no le prestaba suficiente atención a Delfi. Normalmente, cuando le preguntaba a Delfi por el trato de Germán, ella me decía que estaba todo bien.
Yo noté que el primer mes ella seguía vistiendo igual, pero el segundo se empezó a arreglar mucho mas, polleras cortas, camisas de seda, estaba deliciosa, yo la veía entrar a la oficina de Germán y me ponía celoso y caliente.
Delfi siempre que le preguntaba me decía que todo estaba bien.
Después me llamo la atención, por una semana ella se vistió mucho mas formal, y a la semana siguiente volvió a vestirse más sexi. Esta última semana ella se vestía mas lento, pasaba un largo rato eligiendo y probandose ropa interior, yo sentía que tenía que hablar con ella, que algo estaba pasando, ella esperaba que yo hablara. No se porque pero no encontraba el coraje para hacerlo a la vez que estaba profundamente excitado todo el tiempo, solía masturbarme en la oficina después de verla entrar al despacho de Germán, me iba al baño y recordaba las imágenes de Delfi vistiendose y fantaseaba con lo que podía pasar en ese despacho, a la vez me sentía lleno de culpa y bronca, en vez de hacer el amor con ella me masturbaba como un idiota.
La semana siguiente teníamos que viajar a Brasil a ver unos clientes Germán y yo. Viajamos el miércoles, los dos estuvimos ocupadisimos hasta el viernes en la noche. Después de cenar me quedé un rato sentado en unos cómodos sillones en la cafetería del hotel, estaba pensando que tomar y en la alegría de volver al dia siguiente, en eso lo vi entrar a Germán, cuando me vio, se vino a sentar en el sillón enfrente mío.
-Como fueron tus reuniones? -dijo
-Por suerte salió todo bien.
-Si a mi me fue bárbaro. .. lástima que no pude traer a mi secretaria. .. -me miro y notó mi turbacion, yo tendría que haberlo cortado en seco, pero no podía, a la vez me empezaba a excitar aunque no quisiera, el pidió dos whiskys.
Hizo una larga pausa, el clima era tenso, llegaron las bebidas los dos bebimos. él habló.
-Desde el primer momento empece a halagarla… quería que se sintiera comoda… cuidada… que pudiera confiar en mi… en ese primer tiempo ella era muy reservada, se negaba a hablar de su vida, yo no la presionaba para nada. Simplemente resaltaba a lo largo del día, su presencia, su inteligencia, siempre sin ser denso ni baboso. Cada vez que ella salia de mi oficina, le miraba ese culazo y lo imaginaba desnudo, enseguida tenia una fuerte ereccion, la volvia a llamar, me encantaba hablarle con mi pija bien dura y despues verla salir de nuevo, moviendo ese culazo… uf… que calenton!!!! -hizo una pausa, yo seguía bajo los efectos de todo el vino tomado en la cena, el whisky ahora y sobre todo mi excitación de oírlo. Prolongo su pausa degustando su bebida.
-Un dia le pregunté como iba vuestra relación. .. noté su malestar y enseguida me disculpe con ella, seguramente yo no era alguien en quien confiar… dudo un segundo y me dijo que vos eras un excelente compañero, pero que últimamente estabas un poco cansado.
Le dije que si bien no eramos lo que se dice amigos, podía reconocer tu capacidad de esfuerzo y nobleza, y que con el apoyo que ella te brindaba iban a salir adelante, note que ella empezaba a abrirse, a confiar…
Volvió a tomar un trago de su vaso observandome. Continuó.
-El viernes de esa semana, cuando entró me encontró con cara de preocupado, insistió en saber que me pasaba, tras mucha insistencia le dije que el gerente regional me había insistido en que ella se vistiera más sensualmente, mas sugerente, muchos de nuestros clientes son unos viejos babosos y eso seguramente sirve, le pedí que se olvidara, que yo me las arreglaba con él, obviamente que todo era invento mío.
El lunes cuando me trajo el café casi me muero, una diosa, se había super producido, cada vez que salía de mi oficina me deleitaba con la visión de ese culazo, la llamaba muchas veces para verla salir y en una oportunidad me empece a masturbar, la llamé, ella no podía ver que pasaba debajo del escritorio y cuando se alejo moviendo ese culazo mi pija escupio chorros de leche. Que delicia de hembra, pense
Ella ahora se acostumbró a darme un beso en la mejilla, su cercanía me electrizaba. Finalmente una tarde de viernes le dije que había discutido con mi pareja hacía un par de semanas, en realidad hace mucho que no tengo pareja estable, que ella sabía que yo había sido muy mujeriego, que su presencia era muy imponente para mi, que tratatara de ocultar un poco sus encantos, que temía hacer algo de lo que tuviera que avergonzarme.
El lunes vino vestida muy discreta, le pedí que por favor llamara a Carla. Te acordas de Carla, el único que no se la cogió fuiste vos…
-Hizo una pausa y pidió otros tragos. Siguió con su historia.
Lo hicimos en la oficina, tu mujer estaba en la de ella pero creo que se escuchaban los gemidos, puedo estar mucho tiempo haciéndolo, pero una vez que llego no puedo mas por ese día, así que estuvimos un largo rato. Cuando Carla se fue, me adecente y llame a tu señora, tenía las mejillas coloradas, le hable de trabajo como si nada hubiera pasado. Al día siguiente me disculpe con ella, le dije que eso era lo que temía, el no poder controlar mis bajas pasiones. Le prometí que no iba a volver a pasar si necesitaba hacerlo no iba a ser en la oficina con ella cerca. Le hice comprar unas flores por el cadete como muestra de disculpas.
En ese momento llegaron las bebidas. Cuando se fue el mozo el siguió.
-Me parece que lo que sigue es fuerte… aunque no parece que te m*****e. .. más bien lo contrario… -dijo señalando el bulto en mi pantalón.
Tengo que parar esto pensé, pero sentía hasta un temblor en los abdominales como cuando era adolescente.
-A la semana siguiente me trajo el café a la oficina, estaba impresionante otra vez, después me trajo unos papeles para firmar, siempre se paraba del otro lado del escritorio, esa vez se paro justo a mi lado su respiración estaba acelerada, mi mano fue lenta a su culo, que placer, lo acariciaba con detenimiento, sus manos apoyadas sobre el escritorio pero solo la punta de los dedos, aunque me costó, saque la mano, me disculpe con ella y salí de la oficina, era cuestión de tiempo, ya estaba todo decidido, ella había decidido. ..
Al día siguiente una escena parecida, pero acaricie su pantorrilla y fui subiendo por la cara interna de sus muslos, ella separo un poco las piernas, con mi dedo indice tome contacto con la tela de su braguita, humedad y tibieza, que placer, acaricie un largo rato y otra vez volvi a cortarme, pensé que se iba a volver loca …
Tomo un trago de whisky y paró un rato, yo seguía shokeado.
-El miércoles fue el gran día. .. otra vez junto a mi, mi mano subio otra vez pero mi dedo índice no encontró la tela de la braguita, que sensación, chorreaba de caliente esa hembra la dedie un poco, saque mi mano, me puse de pie y por primera vez nos besamos. Saque mi miembro del pantalón, la escuche gemir, lo envolvió con su mano derecha, esos dedos finos, uf…me apretó el tronco comprobando la dureza, mi pija no tiene prepucio es bastante cabezona, ella se chupo la mano derecha y empezó a pajearme suavecito, como pajea tu mujer, no es como esas minas que te lo sacuden como si quisieran arrancartelo. después puso sus cuatro dedos por debajo y con el dedo gordo jugaba con mi cabecita juntando el liquido que salía volviendome loco, ella se empezó a acariciar con la otra mano, no pude aguantar mucho y creo que ella también llego, quise probar y le dije que limpiara mi corrida, que calentura verla limpiando, bastante obediente tu señora.
Al día siguiente ni bien llegamos le dije que salíamos a ver clientes, obvio que fuimos a un hotel, enseguida estuvimos desnudos, no me cansaba de chupar esa conchita, cada vez mas jugos me daba. Me pidió que me pusiera un forro, que sensación al penetrarla despacio, que sensación, como me apretaba la pija. Después fuimos ganando ritmo, ella empezó a soltarse, me pedía más, que le diera más fuerte. Después ella me montó. Que bien se mueve! le di mi dedo medio a chupar y lo babeo todo los dos sabíamos a donde iba, jugué un largo rato en la puerta hasta que se lo fui metiendo, le encantaba, se lo saque, le di tres dedos a chupar y los dejo llenos de saliva y de a uno fueron donde tenían que ir. Tendrias que haberla visto insultar y maldecir volando de caliente, me costaba aguantar, ella estaba llegando su conchita apretaba mi miembro y su culito mis dedos, uf como acaba esa perra!
Se salió después de mi y se quedo culito arriba, esperando que siguiera el juego, quería más, probar más, estaba entregada al placer, acariciar ese culo es una delicia, después le toco el turno a mi lengua. Quise probar y le dije: separate los cachetes, con tono autoritario y para mi sorpresa lo hizo y la note mas excitada. Que delicia jugar con mi lengua por ese anito que me pareció tenía poco o ningún uso. Me saque el preservativo y jugué un rato en su conchita, estaba supermojada. Sintió que estaba sin forro pero no dijo nada. Separé sus glúteos y escupi, apoye la cabeza de mi miembro y para mi sorpresa dijo : despacio por favor. Esperaba una negativa, pero su pedido me puso más al palo todavía, y así fue bien de a poco, bien despacio, hasta quedar apoyado sobre su espalda, le besaba el cuello y mis manos fueron a su almejita, cuando sentí que se empezó a mover la puse en cuatro y tomandola de esa cinturita hermosa que tiene le di bien duro ella se acariciaba ahora,
– Vas a ser mi putita eh?
-Siiii…
-Sos una perrita caliente e infiel. ..
-No no digas asi… -dijo y volaba de caliente.
-Ay Delfi… te esta haciendo el culo tu jefe… tu marido me detesta…
-hijo de puta… llename la cola ahhh llego… Uf Que zorra! después nos bañamos y fuimos a comer, en el almuerzo me dijo que nunca te había sido infiel, que necesitaba confesartelo. Que tierna e inocente pensé. Le propuse que todas las mañanas se probara ropa interior delante del espejo, si realmente querías saber que pasaba ibas a sacar el tema. Después la llevé en el auto hasta tu casa, viste que tiene los vidrios polarizados, paramos en la puerta de tu casa. Bajé el cierre, saque mi miembro y no hizo falta decir nada, su boca fue hacia ahí, mi mano levantó su vestido y fue otra vez a jugar con su ogetito, como te dije me cuesta la segunda, pero estar en la puerta de tu casa, la mamada de tu mujer, mis dedos en el culito fueron el mejor afrodisíaco, no podía creer como tragaba lo que le daba, después se arregló, me beso y me dijo te veo mañana, mire ese culazo uf… que día. La pausa ahora fue mas larga el relato habia terminado. Me miro serio, amenazante.
-Las bebidas las invito yo, esto queda entre nosotros, ni a Delfi le decís nada, y yo tampoco le voy a decir a nadie que te fuiste en seco mientras te contaba como me cogí a tu esposa y señaló la mancha en mis pantalones, lo vi alejarse con una mueca de desprecio en su rostro.
Me quede derrumbado en el sillón, después me fui al cuarto y estuve un montón bajo el agua caliente, después dormi. El sábado a la mañana tome el avión, por suerte lejos de Germán. Trataba de convencerme que la historia era un invento de él, pero cuando recordé lo que me contó de que se probara ropa interior supe que no podía ser falsa la historia, todo el viaje fui llorando. Por suerte el avión llegaba a Aeroparque. La llame a Delfi diciéndole que en un rato llegaba. Cuando llegué estaba recien bañada ropa interior blanca, se miraba el culito en el espejo. Me dio un beso con mucha lengua y se puso un vestido, dijo
-Después que vos llamaste me llamó Germán, quiere que adelantemos el informe para poder presentarlo el lunes. .. te jode? es laburo. .. -ella noto mi cara de turbacion, era el momento de cortar esto de una vez, de abrir el tema, me miro, me pareció que ella esperaba mi reacción.
-Preferis que me quede…?
-No todo bien amor … es laburo…
Se miraba frente al espejo, se pinto, después giró para mí.
-Estoy linda… o muy provocativa? viste que Germán es un poco calentón. ..
-Estas bárbara…
Me volvió a besar, me metio lengua y se fue, fui al inodoro y me masturbe salvajemente, mi pija escupió chorros de leche. Cai de rodillas junto al inodoro, mirando mi semen en el agua pensando que hacer.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

¡Bienvenidos al sitio oficial de historias sexuales! Durante más de dos décadas, hemos sido los líderes en historias porno hardcore anal cuentos de sexo. Con un amor por todas las cosas culo, sexrelatos.com te trae la mejor anal lesbiana, grandes tetas Milf relatos, follando culo interracial, hardcore películas de doble penetración, inserciones extremas, y mucho más.