Mi primera Follada

Hola, espero todos estén excelentemente bien y la estén pasando super por Xhamsters con muchos orgasmos y muchos amigos y amigas.

En esta ocasión deseo contarles sobre la primera vez que follé con un hombre. En mis otras historias les había contado que me masturbaba desde muy joven. A los 17 comencé a probar el sexo Oral y a los 18 me decidí a tratar con el sexo vaginal.

Desde que fui creciendo y ya tenía conciencia de las cosas, siempre veía que las mujeres contaban historias de su primera vez, que era inolvidable y entre otras cosas. También escuchaba a los hombres reclamar a las mujeres que ellos la habían hecho mujer y que la mujer les pertenecía. En mi caso, nunca quise que eso me pasara. Nunca he querido ser propiedad de nadie, desde chica muy independiente. Pues bien, todas esas cosas que escuchaba me hicieron concebir la siguiente idea para mi primera vez: quiero hacerlo con un desconocido”. Esto porque nunca quería a un hombre reclamándome años después que El me hizo mujer y que por eso le debo algo.

Fui creciendo, leyendo mucho sobre sexo, mirando mucha pornografía, inventando con amiguitas y amiguitos, pero, solo tratábamos de besos, caricias y esas cosas, nada de penetraciones ni sexo oral hasta los 17 y 18. Recuerdo que después de mis 7 u 8 años me masturbaba mucho, una vez me toqué y se sentía bien y lo seguí haciendo.

Cuando empecé a trabajar formalmente en una empresa y a estudiar inglés, pasaba mucho tiempo fuera de la casa y tenía acceso libre a internet y conocía a mucha gente en las diversas páginas de chat, muchos extranjeros, muchos de mi país, pero de ciudades distintas y algunos de mi ciudad. Admito que cogí con algunos. Cuando me decidí a probar una verga en mi coño por primera vez me auxilié de esas páginas. Y entonces conocí este chico, un poco mayor que yo, yo tenía 18 el creo tenía 26, no recuerdo bien su nombre, pero si no me equivoco se llamaba Franklin. Hablamos por varios días, y uno de los días que no tenía clases después del trabajo acepté su invitación a su casa. En nuestras conversaciones nunca se tocaba el aspecto sexual ni nada por el estilo.

Ese día tenía el pantalón de uniforme del trabajo, un pantalón negro de tela muy ajustado. Como iba a clases después del trabajo siempre me ponía algo debajo de la camisa y al salir me quitaba la camisa del uniforme y me dejaba lo que tuviera puesto debajo que ese día era una blusita muy mona de color verde turquesa con florecillas amarillas, igual muy ajustada al cuerpo. En ese entonces, a pesar de que siempre he sido rellenita, tenía un cuerpazo de infarto pues mis kilos de más estaban bien distribuidos en mi cuerpo. El calzado eran unos zapatos cómodos tipo balerina pues pasaba todo mi turno de trabajo parada y debía usar calzado cómodo. Y así me fui a la casa del chico. Fui en transporte público y me quedé donde el me había indicado, me pasó a recoger y nos fuimos caminando unas dos esquinas desde donde estábamos.

Ya en la casa, estaba su hermano alistándose para salir y su madre había salido justo cuando íbamos llegando. Entramos a la casa y comenzamos a platicar muy ameno en el sofá de la sala. Al rato su hermano se fue a trabajar y nos quedamos solos. En ese momento estábamos hablando de perfumes y le había mencionado uno de hombre que me encantaba. El me dijo que lo tenía y lo fue a buscar a la habitación para mostrarme, me dio a oler y a la vez se acercó a mi cuello para oler mi perfume y decirme que olía muy rico (sé que era cierto, pero también sé que era una táctica para lo que pasó después), pasaba la punta de su nariz por el lado izquierdo de mi cuello y su respiración me excitaba. De seguida me besó, un beso tímido y luego más intenso. Me besaba por el cuello, me pasaba la lengua y mordisqueaba la oreja. Yo estaba hecha un manojo de nervios, pero me venía a la mente la idea de que esta podía ser mi oportunidad de hacerlo por primera vez y se me agitaba la respiración. Con esto en mente comencé a devolverle los besos que me daba y comenzamos a juguetear un poco. Me toqueteaba los senos por encima de la ropa y yo me dejaba. Poco a poco me fue recostando en el sofá hasta ponerse sobre mi cuerpo y restregarme todo, su respiración y su corazón se agitaba a gran velocidad y yo dentro de mi decía “¿en serio me está pasando esto a mi?”. Me agarraba por las caderas y me besaba bajo la blusa y disfrutaba de todo mi cuerpo.

En eso, comenzó a llover y él me pidió un momento para buscar algo fuera de la casa y yo aproveché para ir al baño y refrescar un poco mis zonas íntimas puesto que me sospechaba que mi momento llegaría y yo tenía todo el día fuera de casa. Estaba lloviendo mucho y a su regreso me di cuenta que fue a buscar condones. Y con esto me confirmó que íbamos a follar. Mi pecho se agitaba más y mis nervios aumentaban, pues a pesar de que había leído mucho y visto pornografía, para mí era una experiencia nueva y justo como lo había pedido. No podía desaprovechar la oportunidad y tampoco podía pedir más, pues todo se estaba dando como lo había pensado hace años atrás.

Cuando regresó, volvió a retomar donde lo habíamos dejado. Yo me había refrescado un poco y me había puesto un poquito más de mi perfume que siempre lo llevo en mi cartera. Me tomó de la mano y me dijo: “ven acá”, me guio hasta la habitación. Entramos y cerró la puerta tras nuestro y comenzamos a besarnos de pie frente a la cama. Luego me fue recostando poco a poco sobre la cama, se puso sobre mí y poco a poco me besaba, me subía la blusa, se comía mis pechos: primero el izquierdo, después el derecho. A cada uno le dedicaba su tiempo y luego volvía a mi boca y devoraba mis labios para volver a bajar, pero esta vez directo hasta el sur. Me besaba toda, jugueteaba en mi ombligo. Para mi eran todas sensaciones extrañas porque sabía en lo que iba a terminar. Llegó a mi pantalón, lo desabrochó, me sacó los pantys con la boca lentamente. Me abrió las piernas y se sumergió en mi chocho a dar lametazos como un perro lo hace en un charco de agua, pero no duró mucho ahí así que no pude correrme. Después sacó su herramienta, la cual no era demasiado grande, debía medir como unas 6 pulgadas y de grosor también estaba aceptable. Se puso el condón y me dijo que abriera las piernas y así el poder penetrarme. Se acercó despacio, nunca le di a entender que no me habían penetrado antes y no sé si él lo notó o no.

Después de intentar por un ratito penetrarme lo logró. Sentí algo de dolor muy mínimo al lograr penetrarme, no como usualmente lo describen, que la primera vez es muy doloroso. Nunca me había penetrado más que con un dedo, por lo que, aunque ya no tuviera himen, por lo menos entendía que me iba a doler un mundo, pero no fue así. La verdad no lo sentí como la gran cosa en ese momento tampoco. Se sentía rico, pero no como mis amigas lo describían, que era algo extraordinario o como soy capaz de sentirlo ahora. Mientras me penetraba me besaba y me susurraba cosas al oído, no recuerdo lo que decía. Yo gemía de gusto y unos minutos después ya se había corrido y el muy egoísta no hizo nada para que me corriera. Quizás mi inexperiencia en ese campo y los mismos nervios evitaron que lo hiciera. Luego de terminar, se tumbó a mi lado, me besó y me dijo que estaba rico. Yo a los poco minutos me levanté de la cama, fui al baño, me lavé, me puse la ropa. Después de eso hablamos un poco más, nada al respecto de lo que había pasado, nada al respecto de si nos volveríamos a ver qué pasaría. Cuando íbamos de camino a tomar el transporte yo rogaba en mis adentros que no me pidiera seguir en contacto conmigo, después de eso no recuerdo de qué hablamos. Yo aún no quería llegar a mi casa así que me fui nuevamente al ciber café y seguí chateando con otros hombres. Su contacto lo borré y nunca respondí sus llamadas.

Una vez, por pura coincidencia me mudé por la zona donde el vivía y me pareció verlo. No recuerdo claramente su cara, pero si la persona que era se me quedó mirando como si me conociera y yo voltee la cara. Luego de eso no le he vuelto a ver o no le he reconocido.

Y así fue mi primera follada, justo como lo pedí, con un desconocido y nadie reclamándome que fue mi primer hombre.

Espero les haya gustado esta historia.

Un Saludo,
Sexaholicgirl.

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