izmir escort bursa escort izmir bayan escort istanbul escort antalya escort izmir escort bayan izmir escort bursa escort bursa escort kızlar istanbul escort bayan gaziantep escort istanbul escort istanbul escort kızlar

Mi prima, su novio, mi tía y el resto de la famili

Había sido una fiesta de fin de año esplendida. Después de media noche, y ya algo mareaos todos por el alcohol, nos fuimos a bailar en la fiesta que habían organizado en la plaza del pueblo.

Llevaba toda la noche mirando de reojo a mi prima. Estaba increíble con ese vestido de fiesta que le remarcaba el trasero y sus bonitos y grandes pechos. No se si era mi calentón, o es que ella también se sentía atraída, pero en lugar de hacer caso a su novio, no dejaba de mirarme a mi. Claro, luego descubrí, que estaba realmente atraída. Y lo descubrí durante el baile, cuando dejo a un lado a sua novio ya borracho, y se puso a bailar conmigo de una forma excitante y enfermiza, sin tener el más mínimo cuidado por si se rozaba demasiado conmigo.

Para disimular, también se puso a bailar con otros…. Pero de aquella manera tan sugerente. Era la sensación de la zona donde estábamos. Era de las más jóvenes, y también de las mas guapas. Con su cara redonda y grandes ojos, su pelo lacio, largo y castaño muy claro. Ya he dicho que tenia unas buenas tetas, y hubo algún momento de tensión cuando un tío quiso tocárselas.

En un momento que me senté a descansar, entendí porque sus padres estaban tan tranquilos al verla con novio a pesar de que opinasen que era excesivamente joven para pareja formal. Era demasiado extrovertida, y casi promiscua. Temían miado a que hablasen mal de ella, o peor, que le pasase algo.

La fiesta termino ya casi amaneciendo. La borrachera de mi familia, no había pasado, y vimos como se arrastraban hasta casa. Por suerte estábamos muy cerca, y el camino, aunque lento y lleno de vueltas y más vueltas, fue parido.

Por algún extraño motivo, tanto mi prima, como yo, estábamos casi sobrios. Como si supiéramos que teníamos que reservar algo de capacidad para razonar. Aun así estábamos bastante alegres con el alcohol y cuando llegamos a casa, nos pusimos a hablar de cosas calientes.

El resto de la familia se quedó dormida en el primer sitio que encontró. Su novio dormía en el sofá , justo al lado del sillón donde estaba yo sentado. Su padre lo había dejado yo completamente inconsciente en una de las habitaciones. Mi madre y mi padre, algo mas serenos habían subido a su habitación. Su madre, es la que había dado más problemas, pues en pleno extasi etílico, andaba dando vueltas por toda la casa dando gritos.

Al final, mi prima consiguió meterla en el lavabo y refrescarla un poco para que se despejara. Y tras sentarse en el lavabo para hacer sus cosas, quedó profundamente dormida y allí la dejamos, mientras buscábamos algún sitio donde ponerla a dormir. Al final abrimos una cama plegable en uno de los cuartos de invitados, y allí la dejamos durmiendo medio desnuda.

Así que estábamos solos, en el comedor, yo en el sillón, su novio roncando en el sofá y ella cambiando de sitio constantemente, mientras nuestra conversación iba subiendo de tono.

En un momento dado, se sentó encima mio, y se recostó sobre mi pecho como si durmiera.

– Me encanta dormir con un hombre. – Dijo con voz baja y sin mirarme. – No me gusta dormir sola, pero mis padres no ven bien eso de que duerma con mi novio.

– Pues se tendrán que acostumbrar. – Yo nervioso, no sabia donde poner mis brazos. Cualquier sitio donde quisiera ponerlos, era una zona sensible y excitante. – Total, deben ya saber que aparte de dormir, hacéis más cosas.

– La verdad es que no.- dijo mirándome con aquellos grandes ojos.- aún no hemos hecho nada de nada.

– No!!- dije casi gritando sorprendido.- Joer, pues yo contigo, anda que no estaría desesperado por hacer te l….

En ese momento me di cuenta que le estaba diciendo a mi novia que en otra situación me encantaria follármela.

– De verdad!!! – dijo sonriendo. – La verdad es que alguna cosa si que hemos hecho. Nos hemos tocado, y algo más.

– Bueno, pero eso no es nada. – Seguía sin saber donde poner las manos, pero ahora las tenia sobre su cadera, acariciándola, prácticamente le estaba metiendo mano.

– Si, si hemos hecho algo más… pero me da vergüenza reconocerlo. No se lo he explicado ni a mis amigas. Se la he comido un montón de veces.

Yo estaba de los nervios con ella allí sentada y con aquellas cosas que me decía. Noté como se me ponía dura y se le clavaba en su pierna.

– Y see…. – Ella me afirmo con la cabeza.- ¿hasta el final?- ella volvió a afirmar.

– La verdad es que no es tan malo como dicen. Es bastante divertido.

Se aparto un poco, y me cogió la polla, acariciándola por encima del pantalón, acto seguido me besó. Se retiró un poco para mirarme, y yo fuy acercando mis manos lentamente hasta sus pechos.
En el momento en el que se los toqué, me hizo una pregunta que me desmonto.

– ¿Quieres que te la c*** aquí mismo? – Había empezado a desabrocharme el pantalón. – No me importaría, estoy muy excitada. Así me cuentas que tal lo hago.

Yo no podía dejar de mirar a su novio, dormido justo a mi lado, mientras ella subía y bajaba la cabeza. No podía más, para mi eso no era suficiente. Me levanté y levantándola a ella la alcé hasta cogerla en brazos. Tras unos metros la dejé otra vez en el suelo u me la comí a besos mientras levantaba su falda para meter mis dedos entre sus labios inferiores. Todo con delicadeza, pues no queria que aquel momento desapareciera. Nos fuimos desplazando poco a poco por la casa, hasta meternos en una habitación, donde había una cama. Ella medio desnuda, con los dos preciosos pechos al aire, y las bragas bajadas, se tumbo sobre la cama dispuesta a recibir mi polla.

– La tienes demasiado grande, ve con cuidado. Es mi primera vez. – Me susurró al oído.

En ese momento, nos dimos cuenta que la cama estaba ocupada. No habíamos visto que era la habitación de invitados en la que habíamos dejado a mi tía. Eso nos éxito el doble a los dos.

– Nunca he follado porque mi novio no quiere hacerlo con condón, y a mi me da miedo sin… pero de ti me fio… Ya sabes donde tienes que correrte- dijo con un suspiro mientras mi polla entraba poco a poco.

Lo hicimos muy despacito. Ella entre jadeos, y risas, tocaba a su madre para ver si se despertaba. Hacia la broma, pero se resistía a gritar de placer.

Nos controlábamos mucho, aunque a mi me entraban muchas ganas de follarla salvajemente. Aquel ritmo lento que a ella le estaba provocando tantos orgasmos, a mi me resultaba mortal. No era suficiente como para provocarme un estado pre-eyaculación.

Se lo dije.

– No me voy a correr nunca así, necesito darte más caña.

– Hazme lo que desees- Me dijo.

La puse de rodillas en el suelo, encima de la alfombra, y con el cuerpo sobre la cama. Que culo tenia, precioso, bien formado… Empecé a penetrarla por detrás con toda la fuerza que pude. Mientras acariciaba su culo, fui deslizando mis dedos hasta su ano. Como vi que no se resistía, lo metí hasta el fondo, y le masturbé ese nuevo sitio.

– Eso otro día .- Dijo entre gemidos. – ahora dame más.

Tenia claro que teníamos que repetir, elevando el nivel.

Intente terminar con unos ultimo golpes salvajes. Pero mientras ella tenia lo que seria su ultimo gran orgasmo, vimos que su madre se estaba comenzando a mover, despertada quizás por el movimiento que ejercíamos nosotros sobre la cama. Instintivamente me detuve, con miedo a que mis empujones terminaran de despertarla. Pero mi prima, satisfecha con lo que habíamos hecho ya, se salio y me empujo tumbandome en el suelo, junto a la cama, sobre la alfombra.

Allí escondidos, sentimos como su madre se daba media vuelta, emitía algunos ronquidos y murmuraba algo. Ella entre risas, había empezado a comerme una polla llena de sus propios orgasmos.

Aunque estaba nervioso, no podía dejar de disfrutar de lo que me hacia. Su madre parecía casi despierta, pues no paraba de moverse. Estaba apunto de explotar, pero no quería emitir ni un solo sonido. Mi prima me la comía como una loca, mirándome con picardia. Yo la miraba suplicando, susurrando que me corría. No se porque motivo quería avisarla. Quizás porque aquello ya me parecia demasiada perversión.

Pero se aparto justo a tiempo. Justo cuando salió el primer chorro, ella ya había sacado su boca, pero sin evitar mancharse la cara de semen. Dos grandes chorros salieron con fuerza, cruzandole la cara, hasta llegar a su pelo. Pero el tercer chorro de ese gran orgasmo mio, fue a parar a donde tenia que haber acabado el primero, dentro de su boca, así como el resto. En apenas unos segundos, y demostrando una gran maestría, había sacado mi polla justo a tiempo para dejar que explotara fuera, y acto seguido tragarse el resto del semen. No dejo que se escapara una gota. Yo me tube que morder los labios para evitar gritar de placer.

Cuando terminó, se tumbo a mi lado, con los dos chorros de semen aún en la cara y su mano aún jugando con mi húmeda polla. Comenzó a morderme la oreja, mientras me susurraba.

– Me costó mucho aprender a apartarme antes del primer disparo. Con ese siempre me atraganto y se fastidia todo. Se que es mejor correrse entero dentro, pero no soy capaz.

Me gire hacia ella para besar esa boca aun con semen. Con un dedo fui retirando una de las gotas de su cara, pero ella detuvo mi mano y se llevo esa gota a la boca.

– Si quieres, puedo explicarte un truco para no atragantarse.- Le dije sonriendo

– De verdad?- Dijo con demasiada alegria, y sentimos a su madre de nuevo moverse.- Va dimelo.

– Te lo enseño con un ejercicio practico mejor.

– Vale!!! solo espero no tener que esperar hasta el próximo fin de año.

– Te aseguro que voy a querer enseñártelo pronto.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

¡Bienvenidos al sitio oficial de historias sexuales! Durante más de dos décadas, hemos sido los líderes en historias porno hardcore anal cuentos de sexo. Con un amor por todas las cosas culo, sexrelatos.com te trae la mejor anal lesbiana, grandes tetas Milf relatos, follando culo interracial, hardcore películas de doble penetración, inserciones extremas, y mucho más.