Mi gata sumisa

Te adentras en la habitación con la duda en la mente de que qué será lo que pasa y como será que pasara. En tu pasar se escuchan tus pasos firmes en piso y que se mezclan con los pasos de él. Se pone a tu espalda y te venda los ojos con olor de negro. Es la primera entrada que te hiela la sangre en búsqueda de algo mas así es que cede sumisamente pero no puede evitar sentir su energía agolpante y violenta augurando intensidad desde el primer momento.
En eso te dirige a una sala y te saca la venda de los ojos. Te indica que te pongas algo y que el resto de tu ropa las dejes ahí a excepción de las pantimedias. Unas que solo cubren tus piernas hasta el muslo y de color negro. Miras aquella salita casi completamente vacía y no vez prenda alguna. Solo un cintillo con orejas de gato. Comienzas a desnudarte sintiendo como tu cuerpo va sintiendo un estremecimiento inquietante. Una mirada penetrante observando como cada deliciosa prenda se retira de tu cuerpo. Te excita también esa mirada y siente como si fuera el quien te saca la ropa. Vas sintiendo como la misma roza tu piel y la retiras lentamente. Un choque eléctrico recorre tu cuerpo cada vez que te sientes mas desnuda y retiras la ultima prenda para observarte desnuda al espejo. Acaricias tus caderas y tus senos intentando apaciguar tus ganas y en un momento en que cierras los ojos la presencia se pone tras de ti y te vuelve a vendar los ojos. Mete los dedos a tu boca y te dice que los chupes. Tu cuerpo esta casi al borde del descontrol aun sin siquiera haber hecho nada y chupas escandalosamente sus dedos. Te toma firmemente de la mano y te conduce a un gran salón donde hay un trono y coloca un collar en su cuello con una cadena. Al lado del trono también se encuentra una especie de camilla ginecológica y la pone sobre ella. En esa silla se encuentran contenciones en las muñecas y los pies con las cuales la deja amarrada a la cama con sus piernas abiertas. En el suelo se encuentra un baúl y de el saca una cinta adhesiva y un pequeño lápiz, lo enciende y emite un sonido ligero.
Era inquietante sentirse así de atrapada y escuchar esos sonidos sin sospechar que era y en un momento sintió la vibración posarse en su pelvis. Un cosquilleo intenso sintió de tal forma que no pudo evitar un suspiro, luego con su aliento le dio un soplido en esa misma zona con la cual sintió fluir la sangre tan rápido que su cuerpo se prendió.Sentía como el vibrador recorría el trayecto pasando por es vientre, deslizándose por su pecho y luego por su cuello sin poder hacer nada mas que gemir mas y mas. Con la respiración entrecortada intentaba aplacar el cosquilleo pero parecía peor aun y más cuando volvía a sentir que descendía por tu cuerpo nuevamente. Se acercada de nuevo a sus senos bordeando sus contornos suavemente y en círculos ascendiendo desde la base hasta la cima de sus pezones en donde se posaba un rato haciendo que se endurecieran demasiado. La desesperación era fuerte y poco a poco su entrepierna también sentía la repercusión de la vibración. Estaba a punto de quedar mareada por todo cuando una ligera mordida la hizo volver a estar consiente. Era un sujetarropa que tiraba la delicada piel y que curiosamente le hacia sentir un dolor tan placentero que no lo podía creer y sus gemidos aumentaban cuando daba a cuenta que hacia lo mismo con su otro pezón. En eso le tapa la boca y le dice que comience a maullar cuando necesite gemir porque si nono la dejaría correrse al final.
Maullaba tan suave e intenso que parecía que se escuchaba en todo el salón mientras el vibrador seguía descendiendo por su cuerpo llegando peligrosamente a su entrepierna. Se subía de nuevo en otro momento de éxtasis cuando por fin su sexo se vio envuelto en la vibración directa y estallo de placer. Casi parecía terminar cuando dejo que descansara su cuerpo un segundo y lo posiciono en su clítoris. Sus caderas se meneaban con energía aun cuando no querían. Era esa sensación de querer acabar con sus propias manos con esa dulce agonía pero no podía. El dejo un momento haciendo vibrar su clítoris y tomo un poco de cinta adhesiva lo dejo pegado a el y le puso en su boca una pelota de goma fijada a su nuca. Su cabeza daba vueltas mientras sus manos se intentaban zafar de sus ataduras y hacer estallar ese orgasmo de una vez. Se sentía desesperadamente excitada hasta que sintió sus dedos dentro de su sexo. Jugueteando lentamente se humedecieron y al sacarlo era tal la humedad que un hilo trasparente quedo prendado en el dedo. Su pelvis hacia ya un vaivén hacia adelante como intentando masturbarse con esos dedos pero no pudo. Ya en la sola inercia de movimientos involuntarios perdió el control de su cuerpo, el tomo de su baúl otro elemento. Era un consolador que se hacia mas ancho desde la punta pero con una particularidad: en su base tenia una cola peluda asemejando la de un gato. Con el mismo masturbo lentamente su sexo humedeciéndolo en un instante haciendo que ella no aguantara y estallara en un orgasmo tan intenso que parecía que no acababa. Mientras estallaba sintió como por su ano se introducía la cola de gato pero sin poder hacer nada. Se remeció nuevamente y su excitación al introducirlo fue tal que su saliva se coló por entre su boca y mordía la pelota de goma. Ya había perdido su razón y fue entonces cuando la libero de su camilla especial y le dejo en el suelo pero con el vibrador aun funcionando. La jalo de su collar y la hizo caminar en cuatro patas. Ella entre temblores y sin voluntad hizo lo que le pidió. Meneaba su trasero solo para sentir como la suave cola rozaba su entrepierna.
El retiro la pelota de boca y la condujo así en cuatro patas hasta su trono. Ella en la excitación ya maullaba sola y sentía espasmos a ratos por el vibrador y el consolador que aun estaban en su cuerpo. Mientras él se sentaba en su trono y acercaba a la gata a que lamiera su miembro. Ella con la boca llena de saliva se acercó y le dio una lamida de abajo hacia arriba, lo chupaba con fuerza y lengüeteaba en círculos el glande. El tomo su cabeza mientras chupaba y la empujo a tope hasta que sintió su pene en su garganta la cual la hizo salivar aun más. Cada vez que retiraba su boca del pene, su saliva caía en sus senos y los humedecía. Se lo tragaba ahora con más frecuencia aun cuando sentía sus arcadas pero no podía parar de hacerlo. En eso su amo estaba a punto de eyacular su boca y sin previo aviso le lleno la boca con su tibio semen que cayó un parte de su boca y se mezclo con la saliva en sus pechos. Con su boca llena de semen se metió los dedos y se masturbo frenéticamente hasta que volvió a sucumbir al orgasmo. Estaba ya viciada completamente sin ganas de querer parar. Habían despertado sus deseos más ocultos e incluyo redescubriendo nuevos pero no quería parar. Trago su semen con delicia mientras su amo la res**taba del suelo tomándola de su cintura y la ponía con las manos apoyadas en su trono y su trasero al aire. La penetro hasta el fondo empujando aun más el consolador de su trasero y arranco con su mano el vibrador. Comenzó el vaivén lentamente y haciendo que aumentara en ritmo mas y mas. Ella sentía como su interior temblaba cada vez que la penetraba profundo y su ano se contraía haciendo sentir aun más apretado su interior.

El la tomo del cabello y con e tomo impulso para penetrarla mas duro. Las piernas de ella temblaban y apenas se podía sostener pero su cuerpo era nuevamente alzado en cada embiste. No aguantaba más y jalaba a ratos los sujetarropas de sus pezones estallando de nuevo en otro orgasmo. Sentía como el interior de sus muslos chorreaban de su propios líquidos vaginales a la vez que como su interior se contraía como ordeñando el miembro de él. Dentro de otro pequeño momento tuvo otro orgasmo en el cual las piernas no le dieron mas fuerza y termino temblando en el suelo. Su cuerpo no le respondía del placer pero aun así cuando el la tocaba sus ganas revivían. La tomo de nuevo entre sus brazos y ella abrazo su cuello quedando cara a cara, la tomo de los glúteos de tal forma que quedo suspendida en el aire con las piernas al aire. Acto siguiente volvió a acomodar su pene en su interior y la penetro con fuerza con todo el peso de su propio cuerpo. La puso contra la pared mientras sentía como en su interior se gestaba otro temblor de placer. Sentía como su cuerpo chocaba una y otra vez mientras se aferraba a su cuello para no caer. A cada penetración se sentía el sonido de la humedad de ella chocando como si salpicara líquido. No la dejo acabar su orgasmo cuando le saco la cola de gato de un tirón y la puso nuevamente dejando su trasero al aire. La penetro esta vez por el ano de golpe y ella chillo entre placer y dolor. Tomo el vibrador y lo paso por la piel entre su sexo y su trasero. Era tan intenso sentir la vibración con la penetración que estallo nuevamente en un gran orgasmo. Mientras de su sexo alcanzo a caer una estela de líquido tibio

Desde esa noche se volvió insaciable a su cuerpo y se dejo someter a todos sus caprichos. Al terminar todo se miro al espejo toda llena de semen y saliva pero con la mirada de una verdadera fiera. La mirada de una gata

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

¡Bienvenidos al sitio oficial de historias sexuales! Durante más de dos décadas, hemos sido los líderes en historias porno hardcore anal cuentos de sexo. Con un amor por todas las cosas culo, sexrelatos.com te trae la mejor anal lesbiana, grandes tetas Milf relatos, follando culo interracial, hardcore películas de doble penetración, inserciones extremas, y mucho más.