La flaca

Los días pasaron después de mi primer encuentro con la flaca, 5 días para ser exacto, fue un 10 de mayo. Ella decidió a invitarme a ver un partido en el que ella jugaría, ese día salí desde temprano, a pesar de que por ese entonces yo tenia pareja, no di explicación de mi salida, así que cruce la ciudad casi de esquina a esquina para llegar al lugar del encuentro. Cuando llegue lo hice discretamente con un perfil bajo, ya que ahí estaría la familia de ella. levante la vista buscándola, de pronto la mire, ella camino hasta a donde yo estaba con las manos hacia atrás, la mirada al suelo, y con una sonrisa que la delataba. Ella me presento con el equipo, aunque teníamos unas amigas en común, lo cual me hizo sentir mas tranquilo; al final del encuentro y en recompensa a su esfuerzo les invite unas cervezas, lo cual ellas no se negaron a recibir, en el transcurso de un par de horas había conocido a distintas personas y platicaba con ellas, la mayoría mujeres y pues digamos que a mi socio ya lo había conocido previamente en una fiesta.
Su familia la llamo y se la llevaron, así que solo me quede con las amigas en común, y con las chicas que recién conocí, y de cierta manera eran un poco pegajosas, cosa que pues no me importaba por el echo de que estaba presente su familia y todo debía de lucir normal, ella partió y yo me quede con un par de chicas.
En mi mente pasaba el pensamiento de, acabarme la bebida y marcharme, cuando ella se apareció de repente con una cara de celosa.
La siguiente escena fue que las amigas en común y nosotros partíamos a la casa de una de ellas para saludar a las madres de ellas por ser el día de las madres, en el transcurso y después de un poco de alcohol en las venas pues nuestras amigas nos desenmascararon pero al final del día, ellas fueron nuestros cómplices, una de ellas tomo el volante del vehículo mientras nos valió y nos encaramos al jugueteo en la parte de atrás del vehículo en donde resurgió la lujuria de los dos, llegamos a la casa de una de las chicas y con la promesa de ellas de no decir nada partimos hacia un motel que encontramos, así que cerrando la puerta de aquel lugar se volvió el infierno, comenzamos a desvestirnos un poco apresurado que con la adrenalina mezclada con feromonas hizo la combinación perfecta y saco la perversión que no se tuvo en la primera cita, mire su cuerpo y de inmediato mi cuerpo reacciono con una erección, continuaron las caricias por los dos cuerpos ardientes de pasión, así que tome con una mano uno de sus pechos, sus pezones reaccionaron tornándose duros cada vez que los acariciaba con mis labios, con la otra mano baje hasta encontrar su hermosa y estrecha vagina que al unísono del contoneo de sus caderas secretaba ese fluido tan exquisito que su sexo producía, ella acaricio mi miembro que estaba duro y listo para penetrar, la acosté y acercándome entre sus piernas, le di la primera envestida la cual produjo en ella un gemido que me erizo la piel y me motivo a cumplir con la tarea impuesta, en esa ocasión no fui tan tierno todo la mezcla narrada anteriormente fue la combinación perfecta, así que las envetadas se hacían mas y mas fuertes, y fue así que llego el primer orgasmo de ella.
Como el lugar contaba con yacusi, llene un poco la tina, y nos metimos, me recosté yo primero mirando su cuerpo, ese cuerpo que me encanta, y a pesar de que pasen los años no olvidare, ella empezó a besarme en la boca pero, de repente fue bajando despacio por mi pecho, mi abdomen, y llego a mi pene, empezó un poco tímidamente a introducirlo a su boca, me sorprendí un poco, pero ella seguía y entre lengüetazos en el glande, parecía una experta pasándolo por sus labios y de vez en cuando castigándose con el en su cara ella seguía y seguía, lo hacia con tanta delicadeza que quede fascinado con el trabajo bien echo por parte de ella, así que la tome y era el momento de que yo hiciera mi parte, así que sin decirle nada la tome con gran fuerza para voltearla y proceder a comerme esa cosita tan rica de ella, ella se sorprendió y solo me dijo, “solo dime números” así fue que comenzó el famoso 69, por una parte ella comiéndome mi miembro jugando de varias formas y acariciando mis testículos, y por otra yo abriéndome paso a través de sus labios para meter mi lengua lo mas que podía, en ritmos y movimientos diversos, después de jugar un rato con su clítoris y básicamente tener la boca llena de flujos, me percate de la hora, así que la lleve a la cama, la puse sobre sus 4 extremidades y en posición de perrito la penetre un poco agresivo y fui mermando la posición hasta tenerla boca abajo con todo su hermoso culito solo para mi, así que en mas gemidos de ella y mis salvajes arremetidas acabamos al tiempo dejando todo mi semen adentro de ella, valla cuerpo que tenia y valla que lo sabia mover, la lujuria se apodero mas de nosotros.
Así que nos bañamos lo mas rápido y partimos hacia la casa de la amiga, con nuestros cuerpos agotados y satisfechos.
Ese día aumento la lujuria y ganamos a nuestras cómplices.
Nunca olvidare el regalo que le di ese día.

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