El profe del sexo

El profesor de sexo.-

Una de las cosas lindas que me paso en mi adolescencia fue a parte de descubrir el sexo en toda su dimensión, fue encontrar gente que compartiera mis gustos por ser y hacer de nena en una cama.

Todo comenzó cuando tuve que tomar clases particulares de matemáticas dado que me estaba llevando dos materias previas en la secundaria y tenia que dar si o si una. Mis padres me consiguieron un profesor particular de esa materia por lo que tenia que ir por las tardes a su departamento a tratar de aprender lo que no entendía en la escuela. Todo iba bárbaro el profe se llamaba Marcelo y no tenía mas de 30 años, me enseñaba claro y bien, no tenía demasiadas dudas cuando practicaba ejercicios con él así que un corto tiempo ya casi no podía enseñarme mas cosas por lo cual dedicábamos el tiempo que restaba de la clase a navegar por Internet con su compu. Una de las tantas veces que navegábamos entre tantas paginas porno que mirábamos nos topamos con una de travestis, el no se inmuto demasiado como si ya conociera del asunto y me pregunto si me m*****aba mirar eso. Yo que era travestí en la intimidad desde hacia ya años puse mi mejor cara de no conocer del tema y le dije que no, que para nada tenia problemas de mirar ese tipo de pornografía. Él pareció ponerse mas que alegre ante mi revelación y navegamos mucho más tiempo en ese tipo de paginas, vimos todo tipo de penetraciones, chupadas, tríos y demás cosas referente al tema.

Una de las veces miramos en una web que mostraba a chicos que solamente se vestían de mujer o sea lo que yo hacia desde hacía años ya, pude notar como se calentó mucho cuando vio a un chico vestido de colegiala que era penetrado por un señor mayor que hacia de su profesor. No podía casi ocultar su erección dado que solo llevaba puesto un short, yo mire disimuladamente y pude apreciar como ese miembro se marcaba contra la tela del pantalón. Me miro sin malicia pero con mucha calentura y me pregunto sino me calentaban esas fotos, yo me hice un poco el boludo y no puse mucha atención, aun que por dentro me moría de ganas de decirle que me gustaría haber traído mi ropa de nena. Le respondí que me calentaban mucho, pero mucho, pero me confundían un poco dado que no sabía que era más excitante si ser el macho de esa nena o hacer de nena para ese macho. Me miro no pudiendo creer bien lo que escuchaba, pero trato de disimular también el momento en que nos encontrábamos. Me dijo si me m*****aba que se masturbara delante de mí ante lo que le pedí que mejor lo dejáramos acá ya que la cosa se estaba saliendo de control. No contento con mi respuesta me dijo que lo había dejado bastante intrigado mi respuesta sobre las fotos esas. Le respondí que ahora no podía pensar muy bien y que al día siguiente que también tenia que tomar clases con él le daría una respuesta mas concreta sobre lo que pensaba.

Me dirigí a mi casa pensando mil cosas a la vez, no quería que él tomara a mal mis gustos pero por otro lado creo que le iban a gustar bastante ya que la última pregunta que me izo respecto a mi contestación sobre las fotos dejaba ver que le gustaban ese tipo de relaciones con chicos vestidos de mujer. Así que cuando llegue a casa lo primero que hice fue buscar la ropa que me pondría para ser la alumna perfecta, busque un rato y encontré todo el equipo de colegiala traviesa que buscaba, vedettina blanca cavada, pollera tableada, camisa blanca, corbata al tono, medias blancas con puño ancho rematadas por en moño del mismo color, portaligas en el mismo tono y unos zapatos negro de medio taco para completar el atuendo. Cargue mi maquillaje y dos trabas para el pelo, tenía que hacerme las dos coletas para hacer mi presentación bien sexy.

La tarde siguiente me encamine hacia el depto de mi profe, que me recibió como siempre, afable y cordial, cuando terminamos los ejercicios del día siguió el recreo de siempre donde me mostró unas fotos de nenas como yo cogidas por hombres con uniforme de conserje del colegio donde le practicaban todo tipo de sexo, le hacían chupar a uno mientras el otro le atendía la retaguardia de buena manera. Cuando me mostró eso casi tengo una erección pero me aguante un poco, después me hizo ver otras donde un profesor le hacía chupar a otra chica para luego sentarla arriba suyo para clavarle bien adentro de la cola su terrible vergon. Yo ya estaba mas que caliente así que le pedí si podía pasar al baño. Él no me contesto y me tomo de la mano como para detenerme y mientras me mostraba las fotos se comenzó a acariciar el miembro por sobre el pantalón de gimnasia que tenía puesto. Me miro y me dijo que si había pensado respecto a lo que me pregunto el día anterior. Le dije que me dejara ir al baño y después le respondería. Salí de la habitación y entre por la puerta del baño cerrando la misma a mi espalda. Saque los tacos del bolso y me saque las zapatillas que tenía puestas, me baje el pantalón amplio de gimnasia y me saque el buzo que tenía. Quede ya vestida de nena, solo me puse los tacos y me maquille un poco en colores rosas y celestes. Me hice las dos coletas dando el toque final al disfraz de nena puta que tenía puesto.

Salí al comedor donde él estaba un poco temerosa de que iba a decirme, capaz no era su onda esa pero me la estaba jugando. Me puse a la vista y le dije:

Esta es mi respuesta a tu pregunta, espero te guste.-

Parece que le gusto mucho porque giro la silla hacia donde me encontraba parada y me dijo que suponía que era la respuesta que le iba a dar después de lo que le había dicho antes, todo esto mientras de masturbaba abiertamente delante de mí. Sus pantalones habían quedado enrollados en sus tobillos y ya estaba con el torso desnudo. Me agarro de la mano acercándome a él. Me tomo del mentón y me hizo bajar la cabeza hasta su cara poniendo su boca a la altura de mi oído me dijo:

Estas muy linda, Laura, porque así te vas a llamar cuando estés conmigo.

No hubo mas palabras, todo estaba dicho, solo me tomo de la nuca para llevar mi boca hasta su miembro. Me arrodille sin pensarlo ni un segundo y me metí esa hermosa verga en mi golosa boca, primero le di una chupada completa y larga, de principio a fin, después la saque de mi boca para pasar mi lengua por todo su glande que estaba rojo de excitación, se sentía dura y por que no, sabrosa. La tome con mi mano por su parte inferior y la chupe de buena manera un largo rato, por momentos rápidos con mucho ritmo de sube y baja, luego lento como degustando cada centímetro de hombre que entraba en mi boca de nena traviesa. Los gemidos de Marcelo se hacía muy sonoros dado el masaje oral que le propinaba con mucha dedicación, me tomaba de la nuca acariciando mi pelo que caía en dos colas de caballo. Me detuvo un momento; me hizo levantar y con toda la lujuria en los ojos me dio un beso muy fuerte que casi me parte los labios. Me abrazo de mi cintura y lo único que atine fue a rodear sus hombros con mis manos, mientras sus manos bajaban a la altura de mi cola, levantado la leve falda y manoseando con mucha pasión mi cola adolescente. Estuvimos un rato de así, donde me sentí por primera vez muy hembra, teniendo delante de mí un hombre que me deseaba como a una mujer, tanto que me estaba besando como se besa a una novia. Mi tanga la tenía casi incrustada en mi agujero dado la presión que ponía en sus caricias. No aguanto mas y me dio vuelta haciendo que doblara mi cuerpo en ele quedando con mis antebrazos apoyados en escritorio de la compu, él corrió la silla para atrás para quedar sentado con su cara a la altura de mi cola. Me acariciaba abiertamente y con mucha pasión mi cola mientras me decía:

Nunca pense que fueras una nena tan linda, tenes una colita divina mejor que muchas pendejas de tu edad y lo más lindo es que de ahora en mas va a ser mía.-

Termino de decirme esto y corriendo mi tanga a un costado incrusto su boca en mi cola, me la beso mucho para luego comenzar a dilatar mi agujero con su lengua, da arriba abajo, de un costado el otro, penetrando poco a poco con su lengua en mí. Luego que estuvo bien lubricada me metía de a uno sus dedos lo que me hacía prácticamente arquear de placer. Pero la mejor parte fue cuando paso su mano por entre mis piernas y me acariciaba mi pene que estaba atrapado por la tanga. En es momento casi acabo del placer que me estaba dando, pero pronto comprendí que sus intenciones eran muy distintas cuando dijo:

Esta cosita que tenes acá atrapada, no la vas a poder usar nunca conmigo, siempre vas a hacer de nenita y así te voy a usar para sacarme bien las ganas, vas a ser mi putita personal a la cual voy a coger mucho.-

No pude ni siquiera seguir gimiendo como ya estaba por que sentí su glande casi hirviendo que se apoyaba en la entrada de mi cola. No pasaron mas de dos segundos que esa hermosa pija se hundía en mi de manera gloriosa. Tanto fue lo que me excito ese hombre que no hizo falta que me lubricara con nada mas que su saliva y los jugos que salían de su terrible herramienta. Me tomo de mi cintura para comenzar un divino mete y saca de mi trastienda, no paraba de decirme lo mucho que le gustaba mi cola a lo que yo le respondía que por favor no dejara de culearme. Estaba totalmente entregada a ese hombre y le entregaba con mucho placer mi cola y él la sabia disfrutar de buena manera metiendo y sacando su verga de mi cola con mucha pasión. Estaba ya en lo mejor dándome fuerte, tanto que podía sentir sus huevos golpeteando sobre mi perine cuando me llevo con él hacia atrás para sin sacarla de mi interior se sentó en el sillón para hacerme que me clavara toda su pija. Sentí una sensación única cuando estuve empalada por su verga, me sentía completamente suya, sin posibilidad a negarme a nada de lo que me pidiera, me sentía completa montada de esa manera y cabalgando ya furiosamente a mi hombre. Me tomaba fuerte de la cadera haciendo que bajara y subiera a su antojo, pero de repente paso una de sus manos por delante tomando mi ya hinchado miembro que seguía atrapado por la tanga. Acerco su boca a mi oído y solo me dijo; – acaba perra, quiero sentir como llenas tu tanga de leche.-

No tuvo que decir mas para lo que sentí como su miembro se engrosaba dentro de mi cola casi hasta hacerme desvanecer del gozo y a continuación su leche inundaba mi ya devastada trastienda. Ya su leche estaba bajando por los pliegues de mi cola cuando mi pene lanzaba como podía mis jugos dentro de la tanga. Terminamos muy contracturádos de tanta excitación. Me levante del sillón y el se levanta a mi lado, me tomo del mentón y me dio el beso mas lindo que me había dado un hombre hasta ese momento. Yo le retribuí con otro también igual de lindo con toda mi lengua extendida dentro de su boca. Para luego arrodillarme y chupar los restos de su leche que todavía tenía en su miembro. Ese día si que no estudiamos nada de nada, pero conocí algo más interesante que los números, conocí como gozaba un hombre conmigo siendo yo su hembra a todo servicio. Nos arreglamos un poco y me cambie ya que no podía llegar a mi casa en ese estado, pero igual al día siguiente tendríamos otro tan lindo encuentro como este. Nos despedimos con un sonoro pico y yo me fui caminando para casa con la cola ardida pero con una sonrisa de oreja a oreja.-

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