David depravado, capitulo uno

Después de contactarlo por este medio, nos pusimos de acuerdo para vernos, David mide 1.80 mts, fornido, moreno, digamos un tipo normal, pero menciona que es muy depravado y dominador, me aseguraba tener algo que no podría comerme por su tamaño.

En fin ese día llego, era la primera vez que nos veríamos y la cita se dio en el hotel Mexicali, que se ubica por la avenida de Tlalpan, me dio indicaciones precisas que llegara a la recepción y me entregarían un paquete que me debía de poner, asimismo que llevara el pelo recogido por la parte de atrás y llevara unas sandalias negras lo más altas posibles de color negro, escogí unas de ante con plataforma y tacones del 14, con lo cual se me paraban mas las pompis.

Llegue a la recepción y pregunte por el nombre de el, me indicaron el numero del cuarto y me dijeron que tenían un paquete para mí, lo recibí y había un mensaje que me indicaba lo siguiente: “Usa todo lo que está en la bolsa antes de entrar, deja tu ropa en tu carro así como tu bolso y sube a la habitación, estará abierta para que entres”. Lo abro y se encuentra un minivestido de licra color blanco, una tanguita color negro, no hay brasier u otra prenda, le digo a la recepcionista si me presta un lugar para poder cambiarme, a lo cual amablemente me indica un cuartito muy pequeño a un costado de la recepción. Me desvisto de toda mi ropa y me enfundo la tanguita color negra, y me coloco el minivestido color blanco, apenas me llega a medio muslo, se marca muy bien la prenda interior, salgo del cuartito y me dirijo al valet parking que me lleve a mi vehículo para guardar algunas cosas, me dirige muy amable y siento toda esa mirada lasciva hacia mi cuerpo, es muy notorio que no uso brasier y el solo hecho de que me vean algunos hombres que se encuentran abajo y en la recepción me siento deseada, a la vez que me comienzo a calentar, me dirijo hacia el ascensor y presiono al piso que me indican esta el cuarto.

En ese pequeño lapso de tiempo, siento un vacio en el estomago, no lo conozco físicamente, se abre la puerta del elevador, es tiempo de bajar, doy ese pequeño paso pero siento que las piernas me tiemblan, ese hormigueo tan clásico de algo desconocido, pero es más mi calentura y comienzo a caminar buscando el cuarto que me indicaron, en el trayecto se escuchan los gemidos y sonidos tan clásicos de batallas sexuales activas, me siento cachonda, caliente, comienza a hervir mi sangre, siento el calorcillo que recorre mi cuerpo hasta el centro de mi vagina que comienza a palpitar, se comienza a humedecer, siento la necesidad de tener una buena vega que apague ese incendio que ha comenzado, camino y se abre una puerta, sale un tipo y m dice, “MMM putita, que rica estas, cuanto cobras, pásale mamacita”, no lo escucho y sigo buscando el cuarto indicado.

Por fin llego al cuarto, antes de empujar la puerta tomo aire, trato de relajarme, pero mi respiración y excitación me traicionan, empujo firmemente la puerta y esta cede, esta la habitación muy oscura, doy un paso hacia adentro, mi vista tarda un poco en acostumbrarse a la penumbra, doy otro paso y solo escucho alguien que me dice “Cierra la puerta perrita y ponle el pasador, que de esta nadie te salvara, te daré una cogida que no podrás ni caminar putita”, esa voz tan firme y determinante me electriza, hago lo que me indica y mi vista sigue acostumbrándose a la penumbra del cuarto, solo vuelvo a escuchar “Que buena putita obediente eres, date una vueltecita por el cuarto para ver cómo te queda tu atuendo de zorrita cabrona pidiendo verga a gritos”, sin chistar comienzo a caminar por donde puedo en el cuarto, en algunas ocasiones me llego a tropezar con los objetos del mismo cuarto, me quedo parada y es ahí cuando el sale de un rincón y se acerca a mí.

De esas palabra que he escuchado, además del ambiente y el morbo de no saber quién es y como es, estoy caliente, con la vagina ya humedecida, pidiendo a gritos ya una verga, con la tanga ya impregnada de mis jugos, espero de pie inmóvil a que el llegue a mí.

Se acerca a mí, esta de frente a mí, siento un aroma a loción muy agradable, solo siento unas manos que me agarran de mis nalgas y me las aprietan, me las masajean por encima del vestido, solo que es una forma un poco brusca y fuerte de hacérmelo, me aprieta y estruja mis pompis, me jala hacia él y siento que no trae ropa, que ya está desnudo, de pronto no sé donde colocar mis manos, esa caricia, el saber que está desnudo me desconcierta, me siento como en shock, no esperaba esta situación, me suelta de una pompi y con esa mano me toma por el cabello que traigo sujeto por la parte de atrás de la cabeza, me da un jalón hacia atrás y hacia abajo, con lo cual queda mi cuello y pechos completamente expuesto, solo me dice “Abre el hocico zorra”, le hago caso de inmediato y me escupe dentro de la boca, esta situación me desconcierta, ya que voy de sorpresa en sorpresa, pero este trato en lugar de hacerme sentir mal, me tiene excitada, me tiene en alerta, al límite ya que no se que mas va a seguir en este encuentro, es algo no muy común pero muy excitante.

Me suelta la otra pompi y con esa mano me golpea de lado mis bubis, como cachetadas en ellas, con la otra mano no me suelta de la posición sujeta del cabello, siento el golpeteo en mis bubis y esa extraña sensación entre dolor y placer hacen que escape dentro de mi garganta un sonido gutural, siento como tengo inflados mis bubis y endurecidos al máximo mis pezones, los golpeteos y el jalón de cabello no cesan, siento una fuerte nalgada en mis pompis que hacen que me tiemblen las piernas, solo se escapa de mi un AAGGGGG, cierro los ojos, mi respiración está al límite, en ese preciso momento con la mano que me sujeta el cabello me suelta un poco, con lo cual mi cabeza recupero un poco hacia el frente, me jala hacia ambos lados de una manera fuerte, con poder, siento que me escupe en un par de ocasiones el rostro y me sigue jaloneando la cabeza de un lado a otro por medio de mi pelo, me da una segunda nalgada poderosa, que resuena en todo el cuarto, mis piernas me tiemblan, en ese momento siento su mano que se desliza por entre mis piernas y detecta que estoy empapada, que tengo la tanga totalmente impregnada de mis jugos.

“Que zorrita tan mojada y caliente tengo hoy aquí”, diciendo esto me jala del cabello hacia abajo, haciendo que caiga de rodillas y me toma fuertemente del cabello con una de sus manazas, con la otra mano que tiene libre, toma su verga y comienza a esparcirme la saliva que tengo sobre el rostro, a su vez que siento un golpeteo en la cara que hace con su verga, por primera vez por una forma de instinto meto las manos a la altura de sus piernas y trato de retirarme, pero él me vuelve a sujetar más fuerte del cabello y me atrae hacia él, escucho con esa voz firme que me dice “Mira pinche putita, si vuelves a meter las manos te voy a dar una cachetada cabrona, entendiste” a lo cual solo abro mas lo ojos y asiento con la cabeza, se ríe un poco y me ordena nuevamente “Abre el hocico zorrita, que quiero que me mames la verga”, esta situación me tiene al límite, como es posible que en tan poco tiempo me tanga de esta mera, vestida con la ropa que él quería, y completamente sometida y a sus pies, pero esa situación solo me tiene más caliente, ansiosa y hambrienta de verga.

Abro la boca y siento que me arrima su verga con la mano, le paso la lengua por encima del glande, lo siento enorme, trato de fijar mi viste para ver su tamaño, pero todavía por la penumbra no alcanzo a ver bien el tamaño de su verga, chupo su verga como helado, pasando mi lengua por toda su cabezota, me comienza a gustar esa sensación, escucho como se le acelera su respiración que es sinónimo que le está gustando la caricia que mi boca le está dando, me sujeta fuertemente del cabello y comienza a menear su cadera en un intento por qué me entre en mi boca su verga, yo sigo pasando mi lengua por todo su cabeza y de vez en cuando un poco por su tronco, el cual siento firme, duro, venoso, y en verdad grueso.

No puedo meter las manos por el temor que cumpla su palabra y me golpee, estoy embelesada en las lamidas que le estoy dando a su verga cuando escucho que dice, “Abre grande, grande que esta verga te la vas a tener que comer todita”, obedezco sin chistar, en verdad me tiene sometida a su placer, soy como una autómata que hago todo lo que me dice sin pensarlo, abro lo mas que puedo la boca y siento como me comienza a invadir esa cabeza de la varga, la cual escurre liquido pre seminal de un sabor agridulce, pero para nada desagradable.

Con esfuerzo me entra esa enorme cabeza, con la mano que me tiene sujeta del cabello, me comienza a hacer de adelante hacia atrás, de una manera muy lenta, como para que me acostumbre a tener la boca abierta, se escucha que le gusta esta situación ya que comienza a emitir sonidos de placer, trata de meterme más de esa verga, me sujeta del cabello con ambas mano y empuja su cadera, siento esa enorme verga que me llega a la garganta e intenta traspasarla, por el esfuerzo, siento el golpeteo de la sangre en mi rostro, siento una enorme presión en mi cabeza y sin quererlo comienza a rodar lagrimas de mis ojos por el esfuerzo realizado, siento arcadas y vuelvo a meter las manos instintivamente para tratar de zafarme, siento un jalón fuerte del cabello hacia atrás y su verga abandona mi boca, jalo aire de una manera un poco desesperada, estoy tratando de ver bien por la lagrimas de mis ojos y en ese preciso instante siento el golpe de su mano en mi mejilla derecha, de repente veo una luz blanca producto del golpe y sintiéndome un poco mareada siento la sacudida de mi cabeza para ambos lados que me da con la mano que me tiene del pelo, yo sigo tratando de reponerme y tomar más cantidad de aire ya que me siento un poco asfixiada.

El solo ríe de una manera rara diría yo, como una risita de triunfo más que un risa de burla, y me dice “Cabrona abre bien ese hocico, que quiero cogerlo bien y ya sabes vuelves a meter las manos y te va ir peor, entendiste zorra”, yo vuelvo asentir con la cabeza solamente y de mi garganta escapa un sí, casi inaudible, vuelvo abrir mi boca lo mas que puedo y me atrae hacia él, empuja su verga muy adentro de mi, siento que me llega a la garganta y quiere traspasarla, separa un poco sus piernas y comienza un lento saca y mete de mi boca, prácticamente me está cogiendo por la boca. Sus embestidas comienzas a hacerse mas y mas rápidas y a tratar de meter su verga más adentro de mi, mi cara está sintiendo la presión a la que está sometida, siento mis venas de la frente exaltadas y mis ojos no paran de lagrimear, casi no puedo ver por el color y rímel de mis ojos que se batido en torno a ellos, en eso él saca su verga de mi boca, me escupe la cara y la baba que tiene su verga producto de la cogida a mi boca, me la unta en toda mi cara, la cual combina saliva mía, la saliva producto de escupir mi rostro de él y las lagrimas de mis ojos, con su verga me comienza a golpear la cara y a batirme todos los líquidos que hay sobre mi rostro, los cuales siento hasta el pelo.

Me suelta del cabello, siento alivio, respiro un poco mejor, trato de enfocar la vista pero por todos los líquidos batidos y el rímel no puedo observar bien, en verdad no lo puedo creer estoy todavía vestida, con el vestido mojado por la baba que me salía de la boca producto que me estaba cogiendo, el vestido se me pegaba a mis bubis y parte del abdomen, pero con todo ello estaba más que hirviendo, en verdad ya necesitaba que me diera verga, pero claro que eso no se lo iba a decir yo, estaba como en trance, inmóvil, esperando que me diría o que orden me daría él, esa espera me hacía pensar mil cosas y no saber que iba a suceder me tiene en la zozobra.

Enciende la luz, esa luz que veo como un destello de sol, me arden los ojos y los cierro, trato de volver a ver y esa luz me ciega la vista, me levanto del piso, me pongo de pie poco a poco mi vista comienza a acostumbrarse a la luz, comienzo a ver y enfocar todo mi entorno del cuarto, esta una cama bastante amplia, una entrada a lo que parece un baño, una pequeña cómoda, un lugar como un closet pequeño, todo completamente alfombrado, en una pared un gran espejo, pero no miro a David, mi vista sigue acostumbrándose a la luz, ya veo un poco o un mucho mejor, en eso estoy cuando escucho la voz potente y firme que me dice “Voltea putita y mira lo que te vas a comer”, giro sobre mi eje y veo a David por primera vez, es raro esa sensación que tengo, pero es la primera vez que lo veo así de cuerpo entero, se encuentra recostado no completamente en esos sillones que les llaman del amor, esta digamos acomodado en la cuneta del sillón con las piernas bien abiertas, observo y parece que la vista me engaña, cierro y abro los ojos y no puedo creer lo que veo, tiene unos huevo un poco grandes pero se ven pequeños en comparación de la verga que menea con orgullo con una de sus manos, en verdad no es muy grande que digamos, yo le calculo menos de veinte centímetros, pero eso sí, es tremendamente gorga, aun en sus manos se ve pesada, con razón cada que me golpeaba sentía el peso de su verga en el rostro, tiene el vello púbico recortado sin ser completamente rasurado.

David me dice “Ven perrita, metete toda esta verga adentro de esa panocha ya muy mojada”, yo camino hacia donde está él y por primera vez tengo en mis manos esa tremenda verga, que en mis manos luce descomunal, pienso que esa cosa no me va a entrar en la panocha, aunque ya esta complemente inundada, es espera de esa verga, le digo que no me va a entrar esa tremenda verga, que me va a lastimar, David solo ríe y me da las siguientes ordenes “Mira cabrona, siéntate de frente al espejo, te va a entrar toda la verga y una vez que la tengas toda adentro me masajearas los huevos, hasta que tú misma te sientas acostumbrada a ella”, me acero e intento quitarme el vestido, a lo cual él dice “Déjate el vestido solo súbelo un poco, tampoco te quites la tanga solo háztela de lado, y si intentas levantarte cuando te este entrando la verga en la panocha te daré nalgadas por desobediente”

Me levanto un poco el vestido y me hago a un lado la tanga, tomo posición dándole la espalda a él, miro al espejo y ese reflejo se ve por demás excitante y morboso, estoy parada justo por encima de él, con las piernas abiertas, el vestido un poco levantado, lo necesario para poder separar la piernas a gusto, la tango solo de lado, con la cara completamente mojada de baba y batida de pintura, los ojos se me ven enrojecidos por el esfuerzo de haberme cogido la boca, se ve el escurrimiento del rímel, el cabello muy alborotado, pero calientísima, una voz me saca de mis pensamientos, la cual me dice “Que esperas zorrita, mira la verga te está esperando, dice que ya quiere estar toda adentro de ti”, mientras dice esto, con la mano menea para todos lados esa tremenda verga, para que la vea por el reflejo del espejo, tomo aire, sujeto la verga con una mano y comienzo a descender hacia ella.

En verdad tengo la panocha completamente mojada, diría yo inundada, incluso por el reflejo del espejo se ve que me escurre un pequeño hilo de lubricación, el cual cae en los huevos de David, cada vez mas mi panocha se acerca a esa tremenda verga, sigo descendiendo hasta que siento ese choque eléctrico del roce de su verga con la entrada de mis labios, de mi sale un pequeño gemido, producto de la sensación de ese contacto, trato de centra la cabeza de la verga a mi entrada de la panocha, la siento enorme, separa un poco más la piernas y me apoyo en mis rodillas, suelto esa verga, la cual sujeta David para que no se mueva, me levanto un poco para volverme a acomodar, en eso siento en mis pompis una tremenda nalgada, que me hace respingar, me duele y siento un ardor mezcla con dolor, solo se escucha “Te lo dije cabrona que si te levantabas te iba a nalguear”, volteo y solo lo observo, siento una sensación de rabia, coraje, dolor, pero mi calentura es mayor y vuelvo a acomodarme para tratar de meterme esa vergota en mi panocha.

Me vuelvo a acomodar y volteo a ver el espejo, en verdad es de lo más caliente esta escena que se refleja, me prende el verme como una indefensa hembra que busca complacer a su macho, me acomodo y trato de meterme la cabeza de la verga, pero por mas lubricada que estoy, no me entra, está muy gorda, David juega un poco con su verga en la entrada de mi panocha para que este bien lubricada, vuelvo a intentarlo y siento que comienza a entrarme esa verga, me entra muy poco y siento como mi entrada se estira al máximo, mi respiración es muy agitada, se aprecia muy bien por el movimiento que tengo en las bubis, intento bajar otro poco y por fin entra solo la cabeza, doy un pequeño gritito por el dolor que me causo, siento muy bien el borde de la unión de la cabeza con el tronco de la verga, mi entrada así como mis paredes vaginales están estirados al máximo, me siento muy llena, siento hasta un pequeño dolor en la pelvis baja, me siento completamente expandida, tomo aire, me duele de alguna manera la invasión a la que estoy siendo sometida, las piernas me están temblando, más bien yo creo que todo el cuerpo me está temblando por el esfuerzo al que está siendo sometido.

David solo dice “Vas bien putita, vas bien, comete toda esta verga, te va a entrar toda, solo deja los huevos afuera zorrita, te vas a volver adicta a esta verga”, diciendo esto, con una mano movía la verga para todos lados, aunque no se movía nada adentro de mi panocha la cual estaba estirada al máximo, tome aire y comencé a bajar un poco más, cada que entraba esa verga en mi panocha sentía como milímetro a milímetro me estiraba mi panocha y cavidad vaginal al máximo, yo resoplaba y resoplaba por el esfuerzo, asimismo emitía pequeños pujidos por toda la verga que me estaba entrando y dilatándome al máximo, yo sentía que ya no podía y se lo hice saber a David, le dije ya no me cabe, yo no entra mas, a lo que contesto “Toda te va a entrar, te la vas a comer toda, sino llevas ni la mitad, vamos putita, que te hace falta un buen pedazo de chorizo”, volteo a ver al espejo y es cierto lo que menciona, no llevo ni la mitad de la verga adentro y me siento completamente llena, dilatada, con los labios vaginales muy abiertos.

El temblor en las piernas no cesa, vuelvo a tomar aire y comienzo lentamente a descender, me sigue entrando mas verga, entre mas desciendo mas siento como esa verga se hace mas ancha, más gorda, me siento como me invade y estira al máximo mi panocha, mis jugos ayudan en mucho a que me este entrando esa vergota adentro, vuelvo a voltear al espejo, ya llevo tres cuartas partes de la verga adentro, no soporto el temblor de las piernas, me duele la pelvis baja por el tremendo intruso que tengo adentro, siento cólicos y un pequeño dolor que se me refleja en la parte posterior de la espalda, me detengo un poco y vuelvo a tomar aire, en lo que me relajo, siento un ligero sudor por todo el cuerpo ese sudor producto del esfuerzo al que me está sometiendo este macho.

Vuelvo a comenzar a bajar hacia esa vergota, esta vez decidida a que entre toda adentro de mi panocha, cada vez la siento más gorda, vuelvo a bajar poco a poco, volteo al espejo y veo que ya solo falta poco para tener esa vergota adentro, tomo por última vez aire y me dejo caer para acabar este suplicio, siento como chocan mis pompis con la pelvis de David, de mi boca abierta se escapa un ligero gritito y me sale baba que me escurre hasta las bubis, me siento completamente empalada, dilatada al máximo, la paredes vaginales muy estiradas a su máximo de elasticidad, mis labios vaginales se aprecian amoratados por el estiramiento al que están siendo sometidos, mi panocha esta palpitando, como si tuviera vida propia, esa sensación le estaba dando mucho placer a David a lo cual dijo “Eres una putita muy cabrona, ya que tu panocha esta masticando mi verga, y decías que ni te entraría toda, si eres muy caliente”, diciendo esto me comenzó a dar golpecitos en mi clítoris con una mano, me siento un poco fatigada, ya que me llevo como 10 minutos el haberme metido toda esa vergota adentro de mí, me dice “Vamos putita, masajea mis huevos hasta que te sientas bien y puedas cogerme zorrita”, estiro una de mis manos y comienzo a masajear sus huevos, los toco, volteo a ver el espejo, estoy completamente empalada, mis piernas abiertas, con la tanga de lado y se observan los huevos fuera de mi panocha, no se aprecia nada de esa tremenda verga, ya que toda esta dentro de mi, en verdad muy caliente ese espectáculo, ahora comprendo porque David deseaba que yo viera por el espejo esa escena para calentarme y ponerme más deseosa de verga.

Sigo masajeando los huevos de David, siento que mi panocha está al límite de su elasticidad, el palpitar de mi panocha y la escena que observo por el espejo, aunado a los golpecitos que me da David a mi clítoris, me hacen terminar en un orgasmo muy intenso, grito del placer que siento, de repente veo lucecitas de colores, mi cuerpo se contorsiona, mi orgasmo es tan intenso que caigo de espaldas en el cuerpo de David, el cual dice “Pinche puta caliente, vaya que terminaste, ya te acostumbraste a la verga, ahora si comienza a cogerme”, diciendo esto me empuja hacia adelante para volver a quedar sentada arriba de su vergota.

Mis piernas me tiemblan, trato de acomodarme para comenzar a darle el placer que me solicita este tremendo macho, siento de repente un jalón de cabellos hacia atrás, solo escucho “Vamos zorrita quiero que me cojas duro, fuerte, pero quiero ver esa carita de puta que tienes de frente, quiero ver ese culo como traga verga, entendiste”, solo sale de mi garganta un ligero si, casi inaudible, cierro las piernas para incorporarme, comienzo a levantarme, esa tremenda verga comienza a salir de mi panocha, la cual palpita aun mas fuerte como no queriendo que ese invasor salga de ahí, siento como centímetro a centímetro sale de mi, mi cuerpo siente ese pequeño alivio de no estar sometido a tan cruel castigo, al momento que su cabeza sale de mi cuerpo, se escucha un sonido parecido a destapar un envase de vacío, sale de mi cuerpo una cantidad de liquido consecuencia de mi orgasmo que me escurre entre las piernas hasta llegar mas allá de mis rodilla, David solo menciona “Vaya que estas inundada cabrona, si que eres caliente”, con unas mano trato de tocarme la panocha a lo cual dice “Quítate el vestido y la tanga, y móntame de frente zorrita”.

Sujeto el vestido y me lo saco por encima de la cabeza, sin ningún preámbulo, como si llevara prisa, así sin ninguna pizca de sensualidad, como si me estuviera desvistiendo sola en casa, acto seguido me quito la tanga y dejo ambas prendas a un costado del sillón del amor en el suelo, David se vuelve a acomodar en el sillón, en una forma un poco más inclinado en la media luna que hace el mueble. Me hace señas que me acerque a lo cual obedezco sin chistar, me acerco a él, coloco ambas piernas a un costado del sillón y cuando trato de acomodarme para que me penetre esa tremenda vergota me dice “Vamos putita, dale un besito, que quiere que lo apapaches un poquito”, en esa posición me hinco para comenzar a besar ese glande tan grande que tiene esa tremenda verga, está caliente, tiene un sabor diferente producto de mi orgasmo y los líquidos de mi panocha, comienzo a meter un poco de esa verga en mi boca, la lengüeteo y trato de saborearla un poco, David se desespera y solo escucho que me indica “Vamos perrita abre bien el hocico, te voy a mater toda esta verga dentro”, diciendo esto me sujeta de los cabellos por detrás de la nuca con una mano y con la otra me sujeta de la quijada por debajo de la boca, casi a la altura de las anginas, abro los mas que puedo la boca y el empuja mi cabeza hacia abajo, siento al invasor que choca con mi garganta, me dan arqueadas por la sensación, me comienza a subir y bajar la cabeza, trata de relejarme para no salir dañada del cuello, el me sigue moviendo la cabeza rítmicamente hacia arriba y hacia abajo, por el esfuerzo siento la cara enrojecida, vuelven a brotar lagrimas de mis ojos, de mi boca sale mucha baba, la cual resbala por el tronco y termina en sus huevos de David, sigue un rato mas así, solo me sujeta de los cabellos y de repente me da un par de nalgadas tan fuertes, que instintivamente meto las manos para protegerme y abro mas la boca, con lo cual en un rápido movimiento me sujeta con ambas mano de los cabellos y con gran fuerza tiran hacia abajo, esta situación hace que vergota se deslice por mi garganta, y termina mi boca y nariz pegados a su vellos púbicos y a su pubis, siento como los huevos están en mi barbilla, no lo puedo creer tengo toda esa vergota en adentro muy adentro de mi boca, más bien en mi garganta, meto las manos en sus muslo para liberarme de su penetración, me sujeta fuertemente con sus manos de atrás de mi nuca y casi grita “Eres una cabrona come verga, nadie se había comido toda la verga, no cabe duda que hoy chico, grande y mameluco, eres una putita en verdad”, yo siento que me ahogo y trato de zafarme, en eso recuerdo un consejo de que se debe de respirar por la nariz, con ello se evitan las nauseas y todo ello, pongo en práctica este consejo y trato de relajar mis labios y quijada, las cuales están siendo abiertas a su máximo de elasticidad que se tiene.

David me saca con brusquedad la verga de mi, trato de jalar aire, mi cuerpo me exige mas aire, es como estuviera bajo el agua, no veo bien por las lagrimas y trato de que entre mas aire a mis pulmones, como me tiene sujeta con ambas manos por el cabello y yo en mi desesperación de jalar aire tengo la boca abierta, en un descuido el vuelve a meterme de una manera brutal toda la verga de nuevo hasta adentro, vuelvo a sentir en mi barbilla esos huevos de él completamente empapados de mi saliva, los siento pegados como si trataran de fundirse con mi barbilla, el golpeteo de la sangre en la cabeza es fuerte por el esfuerzo al que estoy siendo sometida, se escucha que sale de David un sonido gutural de su garganta en sinónimo de triunfo, me tiene sujeta de esa forma con todo la verga dentro de mí lo que parece menos de un minuto, pero que yo siento como si fueran horas por el esfuerzo y el no poder respirar adecuadamente.

David me suelta de la cabeza y yo de inmediato me retiro esa verga de adentro de mí, me ordena “Vamos putita es hora de coger”, mientras se sujeta la verga con una mano y la manea en todas las direcciones, yo comienzo a levantarme y nuevamente camino hacia él y separo las piernas para que me pueda penetrar, me ordena “Vamos zorrita, metete esta verga antes de que se te cierre de nuevo la panocha”, me acomodo abierta de piernas, una pierna a cada costado de él y coloco mis manos por encima de sus hombro para apoyarme, en esa posición comienzo a bajar, siento de nuevo como trata de abrirse paso esa cabezota por entre mis labios y paredes vaginales, hago un poco mas de presión y su cabeza de la verga comienza a deslizarse hacia mi interior, por la lubricación de mi panocha y mis babas que tiene la verga, siento mas fácil la penetración, aunada a que ese verga ya la tenía toda adentro de mi hace unos instantes, comienzo a descender y siento delicioso como va entrando y llenándome por completo, esa tremenda vergota me está retacando de carne caliente y palpitante, es un placer increíble el que me está dando esta verga, de mi garganta se escapan pequeños quejidos de placer infinito, por fin siento como nuestras pubis chocan, mis paredes vaginales están de nuevo al límite de su elasticidad, así como mis labios vaginales, instintivamente estiro mi mano derecha por atrás de mi cuerpo y la dirijo hacia mis pompis, siento como están pegados esos huevos llenos de baba en mis nalgas, volteo a ver por el espejo y se aprecia mi espalda, bajo la mirada y aprecio como mis nalgas están pegadas con su huevos de David, de nueva cuenta toda esa tremenda verga esta dentro de mí, sujeto d David con ambas manos por detrás de la nuca y jalo mi cuerpo un poco hacia adelante, con lo cual mi vagina estira esa vergota y mis nalgas tratan de devorar ese par de huevos que quedan fuera.

Siento como David, con sus manazas me abre mis pompis de una manera brutal, como queriendo abrirme en dos, me duele esa “caricia” que me da mi macho, me abre de tal manera como queriendo ensartarme mas verga, pero es imposible ya que tengo toda esa verga adentro de mi solo quedan fuera sus huevos, me está separando y estrujando mis nalgas, siento un dolor y un calorcito en ellas, me ordena “Vamos zorrita cógeme, cógeme fuerte, deja solo la cabeza adentro y vuelve a comerte esta verga, vamos comienza ya”, diciendo esto me estrujaba mis nalgas, tomo aire y comienzo un leve movimiento hacia arriba, siento como se separan esos huevos de mis pompis y vuelvo a bajar, para volverme a meter esta verga dentro de mí, parece que David no está contento con esta forma, ya que me sujeta fuertemente de las nalgas con ambas manos y siento un empujón hacia arriba de mi, siento como poco a poco esta verga va saliendo de mi interior, como mis paredes y labios vaginales se van estirando a manera que esa tremenda verga va saliendo, y David de una poderosa manaza que me tiene sujeta de mis nalgas como tenazas me obliga a volverme a sentar en esa tremenda vergota, el me marca el ritmo de la cogida a su entera satisfacción.
Comienzo ese mete y saca, hasta donde lo marco David, mis piernas me tiemblan por el esfuerzo, siento una tremenda sensación en mi interior, como va creciendo esa sensación de placer que comienza desde mi cabeza y baja hasta explotar en mi panocha, sigo con ese ritmo de mete y saca de la verga de David, estoy completamente inundada, prácticamente soy una fábrica de lubricación, ya que de mi panocha no deja de salir lubricante para esa tremenda verga, ese mismo liquido viscoso que sale de mi panocha y después de lubricar esa tremenda verga, queda con todos los residuos en sus vellos púbicos y sus huevos, los cuales lucen brillantes y viscosos por mis fluidos vaginales.

De repente me indica “Mas rápido putita, cógeme mas rápido y fuerte, quiero sentir como te llega esta verga hasta el estomago”, diciendo esto mientras mi cuerpo va hacia arriba, siento una poderosa nalgada, la cual me duele mucho, grito por el dolor que siento, del dolor comienza a sentirse un calorcillo que va transformándose en placer, no sé de donde, digo sin querer, “así papito, así, dame rico”, me desconozco, no sé de donde saque esas palabras, pero siento mucho placer, de repente me llega un tremendo orgasmo, sale un grito de placer de mi garganta, mi cuerpo esta desguanzado por el placer y los estertores del orgasmo que acaba, saco fuerzas de flaqueza y sigo con más fuerza ese mete y saca, es tanta mi calentura que se escucha en el cuarto el chapoleo de mi panocha completamente inundada por mi jugos vaginales, en verdad me estoy comiendo y devorando muy a gusto esta verga, vaya placer que estoy recibiendo, un placer como ninguno.

Parece que soy una experta amazona, cabalgando un potente potro, el mete y saca que estoy haciendo es incesante, poderoso, choco con más fuerza, casi con furia, con brutalidad mi cuerpo hacia el cuerpo de David, nuestras pelvis chocan de una manera brutal, estoy completamente inundada, la lubricación de mi cuerpo es mucha, volteo al espejo y de mi misma lubricación, David está completamente mojado desde sus huevos hasta sus ingles, sigo con ese mete y saca, de repente David sin decirme nada una ocasión en que me levanto me saca su verga, era tanto mi placer, que abro los ojos de una manera enorme, ya que el placer que estaba recibiendo era mucho, abro los ojos como una manera de reclamo, no puedo creer que me haya quitado esa verga de adentro de mí, me saco de onda de esta forma tan sorprendente que hace David.

Me dice David “Chúpame la verga cabrona, quiero que me saques la leche, vamos metete la verga en el hocico que estoy a punto de vaciarme”, se sujeta la verga con una mano y con la otra me vuelve a sujetar de mis cabellos por la parte de atrás de la cabeza, me atrae hacia él, yo instintivamente abro lo mas que pude mi boca para recibir esa tremenda verga, sin decir más, David me introduce de una sola estocada esa verga hasta el fondo, siento como truena mi garganta al paso de esa tremenda verga, mi nariz y boca están pegados a los vellos púbicos de él, y mi barbilla está pegada a loa huevos, sin decir nada, de una manera brutal me comienza a coger la boca, me coge de una manera brutal, me escurre la baba y mis ojos lagrimean, el esfuerzo es mayúsculo, siento la presión de esa tremenda cogida en la cabeza, lleva como tres o cuatro minutos, los cuales siento eternos, la cogida que me está dando por la boca es brutal y no para, David solo bufa del placer que siente, solo escucho su respiración agitada, escucho como un chillido y me sujeta de manera fuerte y brutal de la cabeza, me tiene completamente atravesada por la boca, e inmóvil, no puedo moverme y me hace falta una bocanada de aire fresco.

Siento como entre en mi interior un primer disparo de esperma, el cual siento espeso, viscoso y con sabor agridulce, siento un segundo disparo, en cada disparo de esperma de esta tremenda verga se hincha y sale más esperma, de repente esta verga se transforma como en una llave que no se cierra, siento chorros y chorros de esperma caliente y espeso, es mucho más de lo que puedo tragar, siento que me ahogo y sale sin querer de mi nariz borbotones de esperma, los cuales quedan embarrados en sus vellos púbicos de David, por fin me suelta y rápidamente me saco esa verga de mi garganta y boca, como gato quedo en cuatro puntos y estiro la cabeza hacia arriba para tratar de jalar la mayor cantidad de aire posible, en mi desesperación de jalar aire, vuelvo a absorber parte de sus espermas que se encuentran en mi nariz, siento que me ahogo, por el esperma es mis vías respiratorias y en mi esófago, me da un ataque de tos y escupo un poco de su corrida, trato de recuperarme y David me da un par de nalgadas durísimas en mis pompis, meto mis manos para tratar de taparme y no me siga golpeando mis pompis.

Se escucha una risotada de David y solo dice “Vaya que estas batida putita, pinche zorrita de mierda, prepara tu culo que esta verga estará dentro de ti, quieras o no quieras”, al escuchar esta afirmación mi cuerpo se estremece y trago saliva, la cual se desliza por mi garganta en conjunto con los espermas que aun quedaban en mi boca.

Les comento enseguida como me siguió cogiendo David esa tarde-noche.

Una vez recuperado David de esta mega cogida que me acaba de dar ……………………..

CONTINUARA

comenten y sigo con el capitulo dos

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